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Mi madre ha ido a recoger a mi hermano a la guarde, así que estamos mi padre, Reb y yo solos en casa. Ellos hablan animadamente de a saber que tema y yo los observo, sin prestar atención.

Aunque ya haya pasado 1 año y pico, aún me cuesta creer que Reborn Live, mi ídolo, sea mi amigo y uno de los mejores. Nunca llegué a imaginar que ir a aquel show y abrazarlo iba a acabar en amistad. Es como un sueño, del cuál no quiero despertar nunca.

Suena la puerta, para luego escuchar a Daniel hablar y corretear. Me levanto del sofá y me acerco a la entrada, me ve y corre hacia mí. Lo cojo en brazos y lo abrazo.

—Hola pequeño, ¿qué tal?
—¡Tata!
—¡Ay mi niño! —lo estrecho a mí y le doy un beso en la cabecita, voy hacia el salón y Reb me mira. Noto un brillo en sus ojos, se levanta y se acerca— Dani, saluda a Reb.
–Hola Daniel, qué mono eres.

Miro a Reb, con una sonrisa, y luego a mi hermano, que lo observa con atención. Estira su pequeño brazo y pone su manita sobre su barba, reímos.

—Cariño, cambia a tu hermano mientras ponemos la mesa.
—Vale mami, ahora voy.

Mi padre se acerca a Reb y continúan con su conversación, así que voy hasta el cuarto de mi hermanito. Le tumbo en el cambiador, le bajo los pantalones junto a los calzones y le quito el pañal, está cargado. Lo cierro, lo tiro en la papelera correspondiente y cojo otro. Antes, le limpio sus partes. Cuesta un poco, porque no para de patalear.

—Dani cálmate por favor.
—Tatata.
—No tata no, son sólo unos segundos.

Consigo ponérselo, le vuelvo a poner su pantalón y lo pongo de pie. Da unos pasos y lo cojo en brazos, casi se cae. Me río, salgo del cuarto y vuelvo al salón. Dejo a Daniel en el suelo y cogiéndome del dedo, camina hasta Reborn. Se engancha en su pierna, él le mira con una sonrisa y Dani se ríe.

—Creo que ya le has caído bien.
—Eso parece.

Reb se agacha, a la altura de mi hermano, y le sonríe. Dani me mira, se suelta y abraza a Reborn, provocando que muera de ternura. Renato lo coge y se pone de pie, ríe y mi hermanito le pone las manos en sus mejillas.

Mis padres se van a la cocina, dejándonos solos en el salón, Reb se sienta en el sofá y pone al pequeño en sus piernas.

—Tatata.
—Ñeñeñe.
—Tatata.
—Ñeñeñe.

Me río, al ver la pequeña conversación que tienen. Cojo mi móvil y les grabo, creo que ninguno es consciente.

—Tatata.
—Ñeñeñe.
—¿Tatata?
—¿Eri Ñeñe?
—TATATA.
—ÑEÑEÑE.

Reb le levanta un poco la camiseta y le hace pedorretas en la tripa, causando que mi hermano ría sin parar y le dé con sus manitas en la cabeza. Yo sólo puedo grabar y observar embobada. Es una imagen tan bonita...a Reborn se le dan muy bien los niños chicos, se le ve que disfrutar jugando y haciéndole reír.

—Chicos, vamos a comer.

Desvío la mirada del teléfono, paro la grabación y miro a mis padres. Ya está la mesa puesta, con la comida y la trona de Daniel. Nos levantamos del sofá, Reb deja a mi hermano en su silla y se sienta. Me pongo a su lado, mis padres también se sientan enfrente de nosotros y comenzamos a comer.

—Reborn, muchísimas gracias por haber cuidado de ___ anoche. La amistad que tenéis es muy bonita y sana, eres un buen hombre.
—No me tenéis que dar las gracias, de verdad. Creo que de eso trata la amistad, de estar en las buenas y en las malas pase lo que pase. Y más en este tipo de cosas.
—Sí, la amistad también trata de eso. Suponemos que ayudarás con el tema de la denuncia y demás.
—Por supuesto, es más esta mañana estuve llamando a varios abogados que conozco que serán de gran ayuda. Y por supuesto que me ofrezco a ser uno de los testigos. En todo lo que pueda ser de ayuda, ahí estaré.

Destiny 1 [TERMINADA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora