26 de junio. - 1976
- ¿Llevas un paraguas? - Preguntó Ciara antes de cerrar la puerta principal. Roger asintió y giró sobre sus talones.
- ¿Llevas tus botas para lluvia? - La mujer negó e ingresó nuevamente al hogar que compartía con el baterista de Queen. Dejó sus sandalias a un costado de la entrada y con la mano izquierda tomó sus botas para lluvia, mismas que se encontraban a un lado de las de Roger, las cuales el músico nunca usaba.
Ciara tomó sus botas rojas y se las colocó rápido y luego de unos segundos volvió a salir para chocarse de lleno con que ya había comenzado a llover.
Roger se acercó hacia la entrada y estiró su mano en dirección a su novia para ayudarla a bajar el pequeño escalón de la entrada.
- ¿Estás segura de querer salir con el clima así? - Preguntó no muy seguro.
- Claro, ¿por qué no? - Respondió. Su mano tomó la de Roger y ambos trotaron con cuidado hasta llegar al auto que los esperaba a pocos metros. A Ciara solo le tomó unos segundos sentir la calidez del interior del auto. Roger, por otro lado, trotó hasta el lado del conductor y luego de un momento, el cálido interior del Mercedes los abrazó a ambos.
El rubio sacudió su melena, dejando que pequeñas gotitas impacten sobre los cubre asientos de cuero. Su mirada azulada hizo su trabajo al observar cómo nubes negras comenzaban a sacarle protagonismo a las grises que salpicaban el cielo.
- No lo sé, sunshine, está lloviendo y las calles se vuelven resbaladizas. - Dijo trayendo consigo la conversación que había quedado colgada justo en la entrada de la casa.
- No voy a caerme, Rog. - Murmuró al momento de acomodar la tela amarilla de su vestido. Leyendo los pensamientos del hombre.
El joven bufó y apretó levemente el inicio de su nariz. - Además, no tengo ganas de estar en el estudio. - Agregó.
- ¿Y si tus pies se inflaman de tanto caminar? - Preguntó al momento de encender el auto.
- Descansaré en algún lugar y luego seguiré. - Roger guardó silencio por unos instantes y se concentró en lo que tenían enfrente, una carretera completamente mojada.
Ciara dejó de prestar atención a lo que Roger hacía. En su mente solo se repetía una lista mental de todo lo que tendría que comprar. Había armado una pequeña lista con todo lo que hacía falta en la casa, sin embargo, Roger la extravío minutos antes de salir.
- ¿Y si sientes algún dolor o alguna molestia? - El silencio que Roger se había esforzado por mantener, se rompió cuando su propia inseguridad volvió a martillarle la mente.
- Iré a la tienda, Rog, no a la guerra. Relájate. - Murmuró la chica con una dulce sonrisa colándose de sus labios.
- Lo lamento, sunshine. - Roger se negó agregar más palabras a su pequeña respuesta, pero es que en verdad le preocupaba dejar todo el día sola a la castaña.
Desde el momento en el que la chica casi pierde al bebé, todo había cambiado, todo se sentía extraño. El simple hecho de tener que renunciar a la tienda de música había sido sumamente difícil, al igual que tener que depender de Roger para poder hacer ciertas cosas.
A los médicos les preocupaba que el estrés o el esfuerzo para algunas actividades terminen por llevarse la vida del niño que Ciara cargaba en su interior. Mientras que Roger seguía al pie de la letra todo lo que decían los médicos, Ciara se sentía un poco abrumada y más aún conociendo su historial médico.
- Freddie se quedará conmigo mientras tú buscas a mamá en el aeropuerto. - Dijo. Roger asintió un poco más tranquilo al recordar que esa misma noche la madre de Ciara llegaría al país y de ahí en más, ella podría estar acompañada.
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Hold On (Roger Taylor)
FanfictionAmar, luchar, acusar, negar. No puedo imaginar un mundo sin ti. La alegría y el caos. Los demonios de los que estamos hechos. Estaría tan perdido si me dejaras solo. ¿Puedes oírme gritar, por favor no me dejes?
