Capítulo 34

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Viernes 15 de septiembre. - 1974
«Horas antes de la fiesta.»



- Oh, bendito Dios de la moda. - Expresó Freddie. Ciara por inercia giró la cabeza y observó como el chico revolvía las prendas dentro de su maleta, la cual habían retirado de la casa de Brian horas atrás.
- ¡Esto tiene que ser mío! - Chilló, elevando un tapado de piel sintética que la joven había adquirido en su país. - Regálame esto y jamás volveré a pedirte algo.

Ciara, quien se encontraba sirviendo el té que tomaría con Freddie, negó.

- Baja lentamente el tapado y déjalo donde estaba. - Pidió de la manera más seria que pudo, tratando de sonar molesta, cosa que le era imposible aquella tarde.

Freddie hizo caso omiso al pedido de la chica y ante todo lo que Ciara pudiera decirle, decidió probarse aquella prenda que tanto le gustó desde la primera vez que la vió.

- ¡Parece que fue hecho para que solo yo lo usara! - Ciara rió, Freddie tenía razón, le quedaba mejor que a ella.

- Maldito hijo de puta. - Murmuró la chica. - Lo luces mejor que yo.

- Por eso mismo, cariño, regálamelo.- Un pequeñísimo puchero se asomó entre los labios de Freddie.

- Después de lo que hiciste, tendrán que pasar años hasta que vuelva a hacerte algún obsequio. - El vocalista dejó escapar un bufido antes de sacarse aquella prenda y dejarla en la maleta de Ciara.

Con pasos lentos llegó hasta el lado de la chica, para luego tomar asiento en la encimera de la cocina y coger la taza que Ciara le ofreció.

- Deberías agradecérmelo. - Dijo dando un sorbo. - Volví a juntarte con Roger. - La castaña de cabello corto rodó los ojos ante las palabras que salían de la boca de Freddie.
Claro, los había juntado, pero gracias a mentiras.
Mentiras por las cuales Freddie estuvo horas disculpándose, sin sentirlo realmente, ya que cuando vió que Ciara llegó a la casa siendo acompañada por Roger, se dió cuenta que por más atrevida que haya sido aquella mentirilla piadosa, sirvió para que sus amigos se vuelvan a ver el rostro.

- No. - Dijo la chica. - No te confundas, obligaste a que nos viéramos. - Freddie ensanchó una amplia sonrisa, la cual escondió detrás de los bordes de la taza de té.
- Fue tan vergonzoso volver a estar cerca de él.

- No hay necesidad de que sigas fingiendo conmigo, tesoro, ambos sabemos que amaste volver a verlo. - Dió por hecho. - Además, Roger es otro, cambió desde que te marchaste.

- Él me engañó la noche en la que perdí un embarazo. - Murmuró la chica con un tono obvio, deseando que las palabras que decía Freddie sean verdad, pero por el momento dudando de ellas.
Aquellos recuerdos aún le pesaban y la lastimaban. Se sentía como si una espina estuviera atravesada en su corazón, una espina que solo saldría cuando Roger sepa la verdad sobre aquella noche.

- Podrías darle la oportunidad de tan solo hablar. Hay dos lados de la historia, ¿sabes? - Ciara negó, un tanto cegada y ofendida de que Freddie luego de haber estado con ella en el hospital, diga algo así.

- Estuviste conmigo, sabes lo qué pasó. - Respondió antes de dar un largo trago al té, sintiendo como éste bajaba por su garganta, quemando ese pequeño nudo que se había comenzado a formar.

- Pero también estuve con él luego de que te fuiste. - Freddie alzó los hombros mientras decía aquello, sentía como todo ese embrollo lastimaba a su amiga que optaba por mantenerse con el semblante de una piedra. - Solo digo que hablen, que cada uno diga su parte. - Una pausa acompañada de un suspiro fue lo que dejó escapar el chico. - Que él sepa que en algún momento casi se convierte en padre.

Hold On (Roger Taylor) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora