23 de noviembre. - 1970
Ciara
- Te prometo que cenamos y nos vamos. No hay razón para que estés nerviosa. - El susurro de Roger logró tranquilizar tan sólo un poco los alterados nervios de la chica. El baterista miraba divertido a su novia, sabía la guerra que ocurría dentro de su cabeza y lo único que lograba era causar una mezcla de ternura y amor hacia esa pequeña mujer que batallaba internamente por agradarle a su familia, preocupándose por qué decir, cómo vestir y qué impresión causar. "Van a creer que arruinaste tu vida si voy vestida así." "Creo que parezco una vagabunda."
Habían pasado todo el día juntos escogiendo que podría usar, pero nada le parecía que estaba la altura para agradarle a los padres de su rubio.
Desde que la pareja entró en el segundo mes de noviazgo, Roger quiso que Ciara conozca a su madre y a su hermana, lo que comenzó como una petición se volvió una súplica. La chica sacaba conclusiones apresuradas, le aterraba causar una mala impresión y que la familia de su novio la detestara y terminaran poniendo a Roger en contra de ella. Casi sin quererlo se había vuelto una persona desconfiada de todo y de todos.
Los labios de Roger fueron a parar sobre su frente, arrastrándola a la cálida realidad a su lado. - ¿Lista? - Preguntó.
- Lista. - Afirmó.
Los nudillos del rubio chocaron contra la puerta marrón de madera. Unos, dos, tres, cuatro segundos después la puerta es abierta por una mujer delgada y de pelo castaño claro, casi rubio. Su rostro era cálido y representaba todo lo que una madre amorosa debería ser.
Sus delgados brazos envolvieron el cuerpo de su hijo mientras murmuraba palabras de las cuales sólo ellos dos eran conocedores. Luego de unos segundos los ojos de la mujer impactaron sobre los de Ciara. Los labios de Ciara se separaron para dar inicio a su presentación, pero inmediatamente volvieron a cerrarse cuando cayó en cuenta que estaba siendo abrazada por la mujer.
- Es tan agradable tenerte aquí. - Susurró cerca de su oído. La castaña estaba perdida en la dulce bienvenida, los cálidos brazos de la mujer se sentían tan maternales que el pecho se le oprimía por una inmensa angustia acompañada del recuerdo de su madre. - Soy Winifred.- Se presentó cuando se separó del cuerpo de la chica. - Y tú debes ser Ciara, Roger habla mucho de ti cada vez que me llama. -
- ¿Ah, sí? - Sus ojos buscaron los del rubio, pudo ver el ligero color rosa salpicando sus blancas mejillas.
- Es casi irreconocible. - Agregó Winifred. - En fin. Entremos o la cena se enfriará. - Los dedos de Roger se entrelazaron con los de Ciara, mientras ambos seguían a la madre del chico la cuál ya iba unos pasos más adelantada.
El ambiente aparentaba aires de tranquilidad, se podía apreciar el aroma de la cena, mientras que el hogar nos regalaba un fresco aroma a flores. Los primeros minutos de la noche fueron tranquilos, hasta que la el cuerpo rígido de Roger detuvo sus pasos.
Un hombre alto se hizo visible en el comedor, la expresión corporal de su novio cambió drásticamente transmitiéndole incomodidad a la chica. A esta se le hizo conocido aquel hombre, pero por más que buscara en el mar de recuerdos, no podía descifrar en donde lo había visto.
- ¿Qué hace él aquí? ¿Dónde está Clare? - La mano del baterista se desprendió de la de Ciara, mientras que caminaba hacia la cocina en busca de su madre, dejando a la chica sola con aquel ser.
La mirada de quien dedujo que sería el padre de Roger, viajaba desde su rostro hasta su cuerpo y luego volvía en sí para comenzar nuevamente el recorrido. Estaba incómoda y una sensación de desagrado se instaló en su estómago.
- Michael Taylor, padre de Roger. - Su voz era imponente, un poco alta y rasposa.
- Ciara, novia de Roger. - Contestó de la misma manera.
- Sí, ya veo. - Una sonrisa sarcástica tiro de la comisura de los labios del hombre, el cual seguía inspeccionando a la joven con curiosidad y tal vez un poco de maldad para poder hacer que su hijo se lleve algún mal trago. - Ya veo. - Volvió a repetir.
Momentos después el cuerpo de Roger atravesó la sala hasta estar a un lado de la chica, algo no estaba bien y el ambiente había cambiado drásticamente. El rubio depositó un beso en la mejilla de Ciara y tomándola de la mano la encaminó a una de las sillas, pasando por el costado de su padre, ignorándolo por completo.
[•••]
La cena de presentación. ¿Cómo comenzar a describir ese momento con el cual siempre soñó Roger?. Desde que Ciara entró a su vida, siempre quiso presentarla a su madre y hermana, que vean la maravillosa persona que tenía a su lado y que estaba cumpliendo todas su metas gracias al apoyo de ella.
Sin embargo, todo fue al revés.
Las constantes miradas de Michael hacia Ciara y luego hacia su hijo, sólo hacían que el lugar se vuelva tenso e incómodo, mientras que Winifred trataba de salvar la velada con comentarios amigables hacia la chica, Roger comía tenso observando cada movimiento de su padre.
- ¿De qué trabajas? - Indagó la mujer mientras comenzaba a levantar los platos vacíos de la mesa.
- En una tienda de música, no es mucho pero me agrada el ambiente. - La risa de Michael se escuchó en cada rincón de la casa en el momento en que la joven respondió.
- ¿Cual es tu maldito problema? - Dijo Roger completamente a la defensiva.
- Roger, por favor. - Pidió su madre.
El hombre levantó las manos mientras negaba, pero la sonrisa no desaparecía de su rostro. Un suspiro abandonó los labios de la mujer. Llevó su vista hacia Ciara y pudo ver cómo está tomaba las manos de Roger en un intento de tranquilizarlo.
- Así que ahí se conocieron, ¿no? - Ambos jóvenes intercambiaron miradas cómplices, hablándose con ellas.
- Sí mamá, esa noche teníamos un concierto y una de mis baquetas se quebró, pero ahí estaba Ciara para salvarme como siempre. - Mintió a medías, porque si había algo de verdad dentro de aquella oración. Ella siempre estaría para salvarlo.
- Ay no puede ser. - Volvió a reír Michael, ganándose malas miradas por parte de todos. - ¿No te das cuenta de que te están tomando por idiota, Winifred? - La mirada curiosa de la mujer se incrustó sobre su ex-marido.
- ¿A qué se refiere, Roger? - Ignoró por completo al hombre y se dirigió hacia su hijo. - ¿Ciara? -
- Me preguntó lo mismo, ¿a qué se refiere? - El blanco rostro de la chica se encontraba rojo.
- Tú. - La señaló. - Trabajabas en el prostíbulo de Ryan. Dime, ¿Recuerdas a Adam? - La mirada venenosa del hombre chocaba contra los azules ojos de Roger. - Adam, el chico a quien le quitaste la virginidad, yo lo acompañé con su padre al lugar y recuerdo perfectamente cómo tu lindo cuerpo entraba a la habitación.- Winifred miraba a la chica con asombro, hasta que desvió la vista hacia el rostro de Roger y la angustia la invadió. - Así que, querida Winifred, a lo que me refiero es que nuestro hijo duerme con una prostituta. Con una promiscua. -
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HOLA BEBÉSS. Perdón por estar tan inactiva, pero estuve rindiendo parciales. Así que nada, les dejo esto y mañana estaré subiendo el próximo. Ojalá les guste y me lo hagan saber.
Lxs amo ❤️
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Hold On (Roger Taylor)
FanfictionAmar, luchar, acusar, negar. No puedo imaginar un mundo sin ti. La alegría y el caos. Los demonios de los que estamos hechos. Estaría tan perdido si me dejaras solo. ¿Puedes oírme gritar, por favor no me dejes?
