Capítulo 17

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21 de septiembre - 1970

La incertidumbre no lo dejaba dormir. Ese no sería un domingo cualquiera, probablemente le toque guardar en la memoria esa fecha para la posteridad o se convierta en un recuerdo que no pueda borrar aunque lo intente con todas sus fuerzas.

Lo que si tenía por seguro es que en algún momento de esa noche, mientras su cuerpo descansaba a un lado de Ciara, algo de su vida habrá cambiado de repente, sorprendiéndolo entre los brazos del para siempre.
El problema es que no pudo dormir, en silencio y a oscuras, mientras su mano acariciaba la pequeña espalda de la chica, esperaba que el señor Sandman esparza el sueño sobre sus ojos. Pero la tentación de mirar el reloj lo aniquilaba por dentro, hacía que su interior se retuerza de los nervios.

Su mente agotada de no poder descansar, lo llevó al recuerdo del pequeño Roger de diez años, el cual solía esconderse bajo la cama cuando oía a sus padres pelear.
Su mente voló y volvió a llevarlo al recuerdo del pequeño Roger, esta vez de catorce años. Sus mejillas completamente rojas, bañadas en lágrimas mientras le suplicaba a su padre que se detuviera.
La vez que su corazón se rompió cuando un viejo amor lo abandonó. Pequeñas cosas, pequeños momentos dolorosos y amargos, que desaparecían cuando Ciara lo miraba o en este caso, cuando su cuerpo se abrazaba al suyo.
Apretó fuertemente sus ojos, cuando cayó en cuenta que su mente lidiaba con el insomnio, mientras lo atormentaba con recuerdos que dejaron su vida marcada.

Los pequeños brazos de Ciara se envolvieron débilmente en la cintura de Roger, en un intento de protegerlo de todos sus pensamientos.

- Estoy bien. - Murmuró aún sabiendo que ella dormía y no lo escuchaba. - Tú haces que todo esté bien. -
Y no mentía. En los meses que se presentaron, ella era quien hacía que caminara con los pies sobre la tierra. Era quien lo impulsaba con la banda, la universidad y todo lo que se presentara en su vida que llegaba a hacerlo colapsar. Había descubierto un sin fin de magníficos colores a través de los ojos de la chica, el mundo se veía distinto estando su lado. Ella dejaba todos sus problemas lejos, olvidados en el ayer.

Cada segundo que pasaba se escurría entre sus dedos, iba contando los minutos hasta que el despertador sonara o hasta que Freddie irrumpa en la habitación completamente emocionado por la salida de ese domingo tan especial.
Sabía que cuando eso ocurra y el cansancio no lo deje poner los pies en el suelo, se acordará de esa noche, de esos momentos previos. Pero siendo ese un día tan especial, eso no importará, ya que tendrá más motivos para levantarse de aquella cama.
Cuando despierte, por fin se habrá llenado ese rincón, el cual mantuvo reservado tanto tiempo, ese hueco donde se esconde la alegría, la ilusión y la sensación de plenitud.

[•••]

El sol brillaba deslumbrando toda belleza que se alzaba con fuerza a sus alrededores. El otoño había llegado de una forma rápida, sin embargo aún quedaban restos de un verano maravilloso.
Una cálida brisa movía los mechones castaños de la pequeña mujer que corría alegre mientras jugaba a las carreras con Freddie.
La brisa trajo hacia él la risa de Ciara, sus ojos se cerraron al instante, hundiéndose en el deleite de aquel relajante sonido. Un risa que según él, podría mover montañas.

- No puedo creer lo que veo. - Molestó Brian. Su amigo había cambiado para bien y eso lo llenaba de plenitud. El joven guitarrista era testigo de las noches de risas previas a dormir, las cuáles tanto Roger como Ciara eran protagonistas. - ¡Roger Taylor se ha enamorado!-

John quien descansaba con Destiny sobre sus piernas, dejó escapar una pequeña sonrisa. - Mierda, es verdad. ¡Hasta se ha sonrojado! - La mano de Destiny golpeó suavemente la pierna del bajista.

Hold On (Roger Taylor) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora