1 de diciembre. - 1970
- ¿Qué mierda ocurre contigo? - Preguntó soltando el brazo de Taylor de una forma un tanto brusca una vez que ambos estuvieron dentro de la habitación que Freddie había preparado para ella. - ¿Desde cuándo te comportas así? -
- Desde que un extraño intenta ligarse a mi novia. - Sus brazos se cruzaron contra su pecho mientras recargaba todo su cuerpo contra la pared. - Sabes que tú y yo tenemos una conversación pendiente. - Dijo sereno, como si fuera que todo lo ocurrido fuera se hubiera esfumado de su mente. Ciara rió sin gracia mientras frotaba su rostro.
- Él no es un extraño. - Respondió tomando la misma actitud que el rubio. - Y no, ahora la que no quiere hablar soy yo.
- ¿Vas a defenderlo? - La cara de Roger expresaba sorpresa y un poco de enojo. - Niega que ese maldito rubio no tiene otras intenciones contigo. - Ciara negaba, dentro suyo estaba consiente de que esa discusión era inútil, pero ver el rostro de Roger tornarse rojo a medida que hablaba era algo que le causaba cierta gracia y ternura a la misma vez. - Acepta que salir conmigo logró que tu día sea un poco mejor. - Repitió tratando de imitar la voz de George. - ¡Menuda mierda!. -
- Ni tú, ni nadie me va a decir con quien formar amistades. - Ciara no tenía ni una pizca de enojo, ni mucho menos ganas de discutir, estaba harta de todo ese maldito drama que la rodeaba. - Ya viví eso con Chad, creí que contigo sería distinto. - Golpe bajo para el baterista. Su mirada bajó, perdiéndose en un punto fijo del piso. Se había comportado como un idiota con ella y lo único que hacía era seguir arruinando las cosas. Pensar en exceso todo lo que sucedía terminaba lastimando a Roger y eso había ocurrido con las ultimas palabras que Ciara le dijo, él no quería ser igual a Chad, él quería darle todo de sí mismo a la castaña para mostrarle la otra cara de la moneda, mostrarle lo que realmente era ser amada y acompañada por alguien.
Las intenciones de Ciara nunca fueron herir a Roger con aquellas palabras, pero si buscaba hacer que el chico abriera un poco los ojos y sea consiente de que ella nunca miraría a otra persona con los mismos ojos que lo mira a él.
- No me compares con Chad, con él no. - Sorbió su nariz antes de levantar la vista y revelarle a la chica sus ojos aguados. - Por favor. - Murmuró. Ciara supo que había metido la pata hasta el fondo. - Él me recuerda a mi padre y no quiero ser como ellos. - Bajo nuevamente la cabeza, pero esta fue sujetada por las delicadas manos de la chica. Levantó su rostro tratando de hacer contacto visual con esos maravillosos ojos azules que tanto amaba para luego decir algo que tranquilizara a Roger.
- Mi amor. - Susurró cerca de su angelical rostro. El aliento a menta de la chica chocó contra él erizándole cada uno de los vellos de su cuerpo.
- Nunca podrías ser igual a ellos. Eres Roger, mi Rog, la persona más valiosa sobre este mundo. - Sus pequeños pulgares secaron con delicadeza las pequeñas gotas saladas que habían salido de los ojos del chico. Lágrimas llenas de traumas y arrepentimiento. Lágrimas llenas de amor y suspiros. Lágrimas cargadas de secretos de una infancia dolorosa. - Brillas más fuerte que el sol. ¿Lo sabías? - Preguntó dulce mientras veía y sentía como el cuerpo del chico se pegaba a ella para aferrarse a su cuerpo el cual lo recibió gustoso. La cabeza de Roger descansaba sobre el hombro de Ciara, ella le repartía suaves caricias al cabello del chico, el cual poco a poco había logrado calmarse.
Por ese instante todo parecía haber quedado en lo más escondido del pasado, ambos sentían que los problemas se habían desarmado y esparcido desde lo más alto de una montaña. Habían descubierto que ambos estaban destinados, sus almas se entrelazaban cada vez que se encontraban y ellos también.
- Volvamos con los chicos. - Dijo la castaña cuando notó que Roger había disminuido la presión sobre su cintura. Este asintió siguiendo los pasos de la chica, cuando ella estaba a punto de girar la perilla él la tomó de la mano, trayéndola de nuevo consigo, fundiendo su boca con la de ella quien sonrió sobre sus labios.
- Ellos pueden esperar. - Comentó Roger mientras esparcía húmedos besos sobre el cuello de Ciara. - Creen que estamos peleando. - Murmuró entretenido con la piel de la chica.
Ella no se opuso y mucho menos se quedó atrás. Rápidamente despojó al baterista de la camiseta que llevaba con él esa noche, sus finos dedos recorrieron cada centímetro del torso de Roger, sintiendo bajo la yema de estos el suave vello que poseía en su pecho. Delineando cada uno de los lunares que salpicaban su cuerpo como si de una obra de arte se tratase.
Sus labios fueron directo al pecho del chico, donde depositó un suave y húmedo beso que fue bajando poco a poco hasta su abdomen lugar donde se entretuvo un buen rato mientras jugaba con la hebilla del cinturón.
Roger suspiró cuando Ciara lo despojó del cinturón y lentamente comenzaba a bajar el cierre de su pantalón.
- ¿No crees que tienes mucha ropa? - Acotó al notar que ella estaba completamente vestida. Sin embargo Ciara ignoró por completo las palabras de Roger y de un sólo tirón sacó los pantalones y bóxers del rubio, liberando así su ya erecto miembro.
Lo envolvió con su pequeña mano, y con una rápida mirada hacia Roger, habló.
- No. - Contestó antes de meterlo a su boca.
Sus oídos se llenaron del sonido más placentero y armonioso, sus oídos eran testigos una vez más de un sonido que amaba profundamente. Roger gimiendo completamente desvergonzado, completamente entregado, le estaba permitiendo hacer de él lo que quisiera, se estaba entregando a ella una vez más. Y ella con un inmenso amor y orgullo lo recibía gustosa y enamorada, perdida dentro de cada sonido que él le regalaba, agradecida por tenerlo.
- Nena. - Soltó envuelto de un jadeo.
- No te detengas. - Su petición terminó por humedecer por completo la ropa interior de la chica, ella siguió con lo suyo hasta que de repente el orgasmo de Roger se deshizo en su boca. - Oh Dios. - Su pecho subía y bajaba agresivamente mientras trataba de recomponer su compostura. Sus azules ojos buscaron el rostro de su novia, seguía arrodillada frente a él con sus grandes ojos marrones cargados de un brillo especial que hacía sentir a Roger en las nubes. Sus grandes manos tomaron los brazos de la chica y la obligó a levantarse.
Con su dedo pulgar limpio todo rastro de él en la comisura de los labios rojos que Ciara poseía, esta lo tomó de la muñeca e introdujo el pulgar del chico dentro de su boca, volviendo a saborear nuevamente el orgasmo del rubio.
La miraba con admiración, excitación y amor, sus ojos volvieron a conectarse cuando ella los abrió.
- Te amo. - Murmuró Ciara. Roger sonrió embobado.
Su brazo envolvió la cintura de la chica y con un ágil movimiento hizo que envolviera las piernas en sus caderas. Sus labios la atacaron nuevamente, desesperado y hambriento por estar nuevamente dentro de ella.
La pequeña castaña no se quedaba atrás y no había perdido oportunidad para frotarse contra su novio en ningún momento.
La luz de la luna era la única testigo de la desnudez de ambos. Aquella noche la luna fue la única testigo de ese amor juvenil que ambos se entregaban mientras se perdían enredados en aquellas sábanas grises. Gemidos y jadeos que se hacían polvo y eran esparcidos en la cama. Perdió la noción del tiempo, Roger se había entregado completamente y ella era consciente de aquello. Por primera vez en un largo tiempo, había dejado de ser sexo para convertirse en algo más íntimo y especial.
- También te amo. - Habló suave cuando dejó salir su segundo orgasmo de la noche, mientras se fundía en el pecho de su novia. - No tienes idea de cuánto lo hago. -
———————
Perdón si las aburrí pero ando con la inspiración a mil. Sé que dije que no iba a ser fácil para Roger, perooooo se viene algo mejor, se viene la posta ahre
Ojalá les guste✨✨✨
ESTÁS LEYENDO
Hold On (Roger Taylor)
FanfictionAmar, luchar, acusar, negar. No puedo imaginar un mundo sin ti. La alegría y el caos. Los demonios de los que estamos hechos. Estaría tan perdido si me dejaras solo. ¿Puedes oírme gritar, por favor no me dejes?
