Sabine está enamorada de Marlon Kingwell hace años, pero él jamás se ha fijado en ella. Todo cambiará cuando Jayden, el hermano de su crush, llegue a la escuela.
Él la ayudará a conquistarlo sin saber que más tarde podría arrepentirse completamente...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—¿Hasta qué hora se quedaron despierta para que estén levantándose a esta hora? —mi tía frunce el ceño cuando Debby y yo llegamos al comedor. Es la una de la tarde y nosotras recién terminamos de ducharnos.
—Sabine me despertó a las tres de la mañana porque tuvo una pesadilla y no podía seguir durmiendo, así que nos pusimos a ver Cruel Summer, la serie que te dije que quería ver.
Debby es una maldita pro en esto de mentir
Me siento en el sofá cuando mi tía nos dice que en quince minutos vamos a almorzar.
Aún no puedo creer lo que pasó ayer. Definitivamente fue todo muy extraño, primero Marlon pasaba de mí, después me besé con Jayden (lo que por cierto no debió pasar), y luego mi crush me pidió que fuera su novia frente a más de treinta personas. Después de que acepté, me besó mientras todos nos miraban con cara de ¿en qué momento pasó esto?
Aunque bueno, al parecer el único que no estuvo demasiado interesado en ver nuestra escenita romántica fue Jayden, puesto que desapareció sin más, algo que Marlon encontró muy extraño. Él esperaba una felicitación de su parte, pero yo sé perfectamente el porqué de su actitud.
Entiendo que haya sido raro que después de besarlo, aceptara ser la novia de su hermano. Pero en mi defensa, yo le dije que iba a ser un beso sin importancia, y él estuvo de acuerdo con eso.
—Último minuto —de inmediato le presto atención a la televisión. Siempre me pongo nerviosa cuando dicen esas palabras—. El hijo menor de los Kingwell, la pareja más rica de San Diego, fue visto en el Hospital Alvarado con heridas que, aparentemente, se habría hecho al impactar su auto contra un árbol.
Espera
¿Qué?
De inmediato me pongo de pie y con mi corazón martilleando duro contra mi pecho, salgo de la casa de Debby sin que ella y mi tía lo noten. Tomo mi celular, marco con los dedos temblorosos el número de Marlon y después de intentarlo dos veces, logro comunicarme con él.
—¿Cómo está? —pregunto con rapidez. Suspira con pesadez antes de hablar.
—¿Ya salió en las noticias?
—Sí, pero ¿cómo está?
—Tranquila, por suerte no fue nada grave. Están curándole un corte en la cabeza y luego le harán una radiografía para ver si se fracturó algo, pero al parecer no.
—¿Por qué mierda no me avisaste? Jayden y yo somos amigos, creo que merezco que me cuentes algo así para ir de inmediato para allá.
—Hey, no te enojes conmigo. Yo te iba a llamar, pero él me dijo que no lo hiciera.
—¿Por qué no?
—No sé, dijo queprefería que no vinieras.
Muerdo el interior de mi mejilla un poco afectada por lo que me acababa de decir.