Sabine está enamorada de Marlon Kingwell hace años, pero él jamás se ha fijado en ella. Todo cambiará cuando Jayden, el hermano de su crush, llegue a la escuela.
Él la ayudará a conquistarlo sin saber que más tarde podría arrepentirse completamente...
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Hace dos días que Jayden admitió tener sentimientos por mí enfrente de nuestros amigos. Él y Marlon no hablan en el colegio, pero supongo yo que tuvieron una conversación al llegar a casa ese día.
Mi novio ha estado igual que siempre, con esa actitud de «eres mi pareja, pero no te presto atención». Estoy creyendo que no le interesa absolutamente nada que le guste a su hermano. Al parecer no es un tema relevante para él, sólo le importa la universidad, y lo entiendo, pero me gustaría que también le dé un poco más de importancia a nuestra extraña relación.
A veces me da lástima pensar que mi primer novio no parece mi novio. No sé si me volverían a dar ganas de estar en una relación más adelante, creo que no he tenido una buena experiencia con Marlon. Siempre creí que él era distinto, al menos eso podía ver yo de lejos, pero ahora me doy cuenta de que fui una completa estúpida al pensar que lo conocía sólo por haber estado cuatro años observándolo, porque claramente no era así.
Pensé que era distinto, que era el chico perfecto y el mejor novio que alguien podría tener, pero ahora que lo conozco bien, me doy cuenta de que sólo es un chico más.
Entiendo que nadie sea perfecto en esta vida, y ese fue también mi error; pensar que él sí lo era. Sin embargo, comparándolo con Jayden, me doy cuenta de que el menor de los Kingwell se acerca más a la perfección que Marlon.
El bicharraco parece ser la "oveja negra" de la familia, pero creo que los demás no notan que, en realidad, él es mejor persona que su hermano mayor. Sí, consume drogas. Sí, tiene malas juntas. Pero su forma de ser es increíble.
Creo que, si hubiera conocido a Jayden antes, mis sentimientos por Marlon nunca hubiesen existido
Salgo de la librería con Nosotros en la luna de Alice Kellen y sonrío con felicidad. Hace bastante tiempo que quería comprarme ese libro, pero creo que mi noviazgo hizo que dejara un poco de lado la lectura.
Después de clases, decidí irme caminando hacia el centro. Marlon no se ofreció a llevarme, pero yo tampoco tenía ganas de que lo hiciera. De hecho, tenía ganas de caminar para despejar un poco mi mente, puesto que, durante estos últimos dos días, no he podido dejar de pensar en la carita de Jayden cuando decidió contar la verdad.
Me siento en una banca que estaba fuera de la librería y saco mi celular para revisar mi WhatsApp, ya que me habían llegado unos mensajes mientras compraba el libro.
"¿Todavía estás en el centro?"
"Si todavía estás por allí, ve donde tu padre y pídele dinero para comprarme tres barritas de mantequilla sin sal y tres de queso Philadelphia, por favor"
Le pregunto a mi madre si es urgente para saber si debo apurarme, pero me dice que no.
Me pongo de pie y camino hacia la farmacia donde trabaja mi padre, la que queda a unos cinco minutos de donde yo estoy. Cuando llego, me encuentro con que no hay nadie atendiendo. Me quedo por unos minutos ahí esperando que la señora que suele estar en la caja registradora aparezca, pero no lo hace.