(maratón 4/5)
No oí entrar a Jongdae. Estaba yo junto a la ventana, contemplando la lluvia, y no me enteré de su presencia hasta que estuvo a mi lado.
–Perdone señor Baekhyun, pero, ¿tardará mucho el señor?
–No, no mucho –contesté.
–Hay un señor que quiere verle –dijo Jongdae, después de dudar un instante–. No sé qué decirle. Insiste en que tiene que ver al señor.
–¿Quién es? ¿Le conoce usted?
Jongdae pareció turbarse.
–Sí, señor Baekhyun. Es un señor que solía frecuentar la casa en vida de la difunta señora. Se llama Bogum.
Me arrodillé en el banco de la ventana y cerré ésta. La lluvia estaba salpicando los almohadones. Luego me volví hacia Jongdae y le dije:
–Creo que será mejor que reciba yo al señor Bogum.
–Está bien, señor Baekhyun.
Fui hacia el otro extremo del cuarto y me quedé en pie sobre la alfombra, ante la chimenea. apagada. Acaso pudiera deshacerme de Bogum antes que volviera Chanyeol.
No sabía qué le iba a decir, pero no estaba nervioso.
De allí a poco rato volvió Jongdae, anunció a Bogum y entró éste en la biblioteca. No había cambiado su aspecto desde la última vez, aunque acaso se mostrase algo más descuidado en su vestir. Era de esos hombres que jamás usan sombrero. Tenía el pelo descolorido del sol de los últimos días y la cara muy tostada.–Lo siento, pero Chanyeol no está –le dije–, ni sé cuándo volverá. ¿No sería mejor que se cite usted con él mañana, en la oficina?
–No, sí no me importa esperar –contestó–, y, además, no creo que tarde mucho. He echado un vistazo al comedor y la mesa está puesta para dos.
–Hemos cambiado de idea, y puede que Chanyeol no vuelva a casa en toda la noche.
–¿Ha puesto tierra por medio? –dijo Bogum, sonriendo maliciosamente–. No sé si creerlo o no, porque, en sus circunstancías, tal vez sería lo más indicado. Hay gente que no puede aguantar las hablillas. Y siempre resulta más agradable evitarlas. ¿No cree?
–No sé de qué me está hablando.
–¿No? Vamos, vamos.. ¡No esperará usted que me trague eso! ¿Eh? Y qué, ¿se encuentra usted mejor? ¡Qué lástima ese desmayo de usted durante la vista! Hubiera ido a ayudarlo de mil amores, pero vi que ya tenía a su lado otro caballero andante. Estoy seguro de que Sehun lo habrá pasado muy bien... ayudándole. A él le dejó usted que lo trajera a casa..., a mí ni cinco metros me quiso acompañar en el coche.
–¿Para qué quiere ver a Chanyeol?
Se acercó a la mesa y cogió un cigarrillo.
–Supongo que no le importará que fume, ¿no? ¿No se mareará o algo así? A veces, los recién casados...
Se quedó mirándome por encima de su mechero y continuó:
–Parece usted menos niño que cuando lo vi la última vez ¿Qué ha estado haciendo? ¿Jugando con Sehun? –echó una bocanada de humo hacia el techo y continuó–: ¿Le importaría mucho decir al provecto Jongdae que me trajera un whisky?
No respondí, pero llamé al timbre. Se sentó en el respaldo del sofá y se puso a balancear las piernas aún dibujando con los labios su desagradable sonrisa. Fue Luhan quien acudió a mi llamada.
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Tras la sombra [Chanbaek]
FanficBaekhyun con un marido al que apenas conoce, el joven esposo llega a este inmenso predio para ser inexorablemente ahogado por la fantasmal presencia de la primera señora de Park la hermosa Ryujin, muerta pero nunca olvidada. Su habitación permanece...