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El día del juicio, al fin llegó el bendito día, después de casi 5 largos meses, al fin llegó.

Está demás decir que tanto Harry como Louis eran una bola de nervios, Harry por su parte no había podido pegar un ojo en toda la noche, se levantó unas 10 veces al baño, tomó una ducha, comió algo, incluso hasta hizo ejercicio a las malditas 4 de la mañana, pero bueno, no somos quien para juzgar.

Por otro lado Louis no estaba mejor, si logró dormir en la noche pero durante la mañana era un bola de nerviosismo andante, caminaba de un lado para otro en su casa, abría y cerraba puertas, le preparó el desayuno a toda su familia incluso limpió, si, estos no son mis chicos.

Cuando por fin llegó la hora, Louis se fue directo a la casa del rizado ya que quedaron de irse juntos con Julia y Anne.

Al aparcar bajo a toda velocidad, entró sin tocar, saludo rápidamente a Anne y subió a la habitación de Harry abriendo la puerta de par en par.

— ¡Harry!.— Exclamó al ver a su novio dormido en el piso el cual despertó de golpe.

— Yo... no...el pony verde.— Louis no aguanto la risa al escuchar las incoherencias que salían de la boca del rizado.

— ¿Te dormiste en el piso?.— dijo Louis entrando y cerrando la puerta a su espalda.

— ¿Que? No yo...— vio a su alrededor y se dio cuenta de que efectivamente, estaba en el piso solo con un short deportivo.— Si, debí de quedarme dormido cuando hacía flexiones.— se pasó una mano por el cuello.— Ah, me duele el cuello.

— Obviamente te va a doler Harold, dormiste en el piso.

— No logre pegar un ojo anoche, me levante para hacer ejercicio y creo que el sueño me ganó.

— ¿A quien se le ocurre hacer ejercicio a mitad de la noche?.— dijo Louis sacándose el saco azul marino que había decidido usar ese día.

— Está claro que a mi.

— Deberías tomar una ducha.

— Tome una anoche.

— Enserio que no lograste dormir.— Louis río ligeramente levantándose para acercarse a su novio pasando sus brazos por el cuello del menor, lo atrajo a su propio cuerpo dejando que se recueste en su hombro.

— Lou, si me sigues acariciando los rizos me quedaré dormido en tu hombro y no creo que te guste una mancha de baba en tu camisa recién planchada ¿o si?.

— Tienes razón.— se alejó para darle un beso de buenos días pero Harry lo detuvo tapándose la boca.

— Ah, ah, aliento matutino, no me beses hasta que lave mis dientes.

— Te e dado besos más asquerosos, que te de un beso sin que te lave los dientes no es la gran cosa.

— No empieces con tus guarradas.— Harry se alejo y camino al baño.

— ¿Enserio no me darás uno? ¿Ni en la cara?.— pregunto Louis ofendido.

Harry se asomó por la puerta y lo vio con los ojos entrecerrados.— Okey.

— ¡Yei!.

— Eres un niño.— dijo Harry tomando el rostro de su novio.

— Soy tu niño.

Harry negó con una sonrisa y se acercó a besar la mejilla de Louis pero este giró el rostro dándole un rápido beso en los labios.— Ja.

— Tramposo, te dije que después que me lavara los dientes.

Curly stupid Donde viven las historias. Descúbrelo ahora