Siempre que organizaba un evento me ponía nerviosa, y más ahora que todo quedó bajó nuestros propios criterios, me encontraba en el lugar donde sería el evento, Marian venía conmigo mientras sostenía en brazos a Dania, ambas llevaban puesto un vestido blanco y yo uno negro sin mucho glamour, no estaríamos aquí por mucho tiempo, los chicos que trabajaban en la agencia se harían cargo de todo el evento hasta que se terminará.
Llegaba mucha gente, probablemente diseñadores de alto nivel, había globos brillantes en cada rincón del lugar, luces neón en las partes dónde se encontraban los diseños y cortinas que los separaban para que no se confundieran, pude observar que había un cartel que decía "Bautista", sentí un revoltijo en mi estómago y un nudo en la garganta que me recordaba cada cosa que me hicieron, Marian lo notó.
No podía creer que ellos tuvieran tanto éxito aún y que nadie se haya atrevido a quitarles ese puesto que seguramente han obtenido sin ningún esfuerzo.
Carolina: chicas, todo los quedó maravilloso.- se acercó a nosotras y beso nuestras mejillas sin previo aviso.- las personas que me recomendaron su agencia estaban en lo correcto, tienen mucho talento, les haré llegar el pago final cuándo el evento termine.
T;N: está bien.- sonreí.- nosotras ya tenemos que irnos.
Catalina: pero cómo, ¿no se quedarán al evento?- negué enseguida, ella hizo una mueca.- está bien, muchas gracias por salvarme esta noche.
T;N: gracias a usted por confiar en nosotras.- ella sonrió.- estamos para servirle.- dicho esto, ambas nos fuimos a la puerta principal para salir de la boutique, cada vez se llenaba más el estacionamiento del lugar, había una alfombra roja que les daba la bienvenida a cada uno de los invitados...mi padre debería de estar aquí.
Coloque a Dania en la parte trasera del auto y la asegure debidamente, ambas nos subimos al auto y comenzamos a alejarnos de ese lugar.
T;N: ¿Quieres quedarte conmigo hoy?- ella me miró por unos segundos y después asintió. Tenía su propio departamento, sin embargo, le daba miedo quedarse sola, la mayoría de veces se quedaba conmigo y cuándo no lo hacía, no dormía durante toda la noche.
.
.
.
Llegamos a mi casa, cerré el garage y nos metimos por la puerta que se encontraba dentro de este, encendí las luces haciendo que Dania abriera sus hermosos ojos para después frotarlos con sus manos.
T;N: yo sé, cariño.- dejé un beso en su frente y después me giré a dónde Marian.- iré a dejarla para que duerma, ve al refrigerador y cena algo, en un momento estaré contigo.- ella asintió sonriendo mientras se dirigía a la cocina, subí las escaleras hasta que llegue a mi habitación, encendí la luz y la recosté en el centro de la cama, después, coloque un par de almohadas a su costado para que no fuera a rodar y caer en el intento de levantarse, busque en el armario su pijama, era una de vaquita que a ella le encantaba usar.
T;N: ¡Mira, preciosa, ya lave tu pijama favorita!- la puse frente a mí y ella me sonrió mostrando sus pequeños dientes.- ahora te la pondré ¿de acuerdo?- ella jugaba con la esquina de una de las almohadas con tiritas, mientras tanto, me deshacía de su pañal sucio y le colocaba su pijama, últimamente le he estado enseñando a ir al baño, sé que es muy pronto para eso, sin embargo, lo hago con paciencia y de vez en cuándo. La levanté en mis brazos y quite las almohadas para después abrir las sábanas y recostarla nuevamente en el centro, me coloque a su lado mientras le hacía caricias en sus rulitos, poco a poco comenzó a cerrar los ojos mientras que su mano sostenía el encaje de mi vestido, soltó un suspiro y su mano cayó sobre la cama, su respiración se volvió ligera, ya se había dormido, era tan hermosa, sus ojos pestañudos me encantaban.
La cubrí con las sábanas y encendí el televisor para que escuchará un poco de ruido mientras dormía, la puerta de la habitación se abrió y entró Marian con un una pequeña mesita, en esta tenía un plato con quesadillas en forma de luna, cóctel de fruta y en su mano libre traía dos botellas con jugo de manzana.
Marian: sé que tú tampoco has comido nada, y tampoco podemos estar allá abajo en la cocina porque Dania no puede quedarse solita.- asentí.- así que prepare la cena para ambas, ¿nos sentamos sobre la alfombra?- asentí enseguida mientras tomaba la mesita que ella traía en la mano y la apoye en el suelo, ambas nos sentamos con las piernas cruzadas frente a esta.
Marian: me encantan estos vestidos.- dijo mientras le daba una mordida a la quesadilla.- son totalmente adaptables a la situación, podemos sentarnos de la manera que nos plazca.- reí y tomé una quesadilla para comenzar a comerla. Ella tomó el control de la televisión y le subió un poco más, me gire para ver de qué se trataba.
Xx: y claro que no podía faltar, uno de los Bautista estuvo presente en el evento, mostrando nuevamente sus famosas prendas y siendo un completo éxito, cómo siempre.- lo miré ahí, hablando con un grupo de personas mientras les mostraba las prendas que había elegido para exhibición, su risa era casi idéntica a la de Dania, sentí nostalgia al verlo, tanto que se me olvidó masticar lo que tenía almacenado en mi boca.- iba acompañado de la famosa empresaria, Catalina, aunque hay un rumor de que ambos se encuentran actualmente en una relación.- pasaron cortos de videos en dónde ambos caminan juntos, sentí un revoltijo en el estómago.
T;N: las quesadillas te quedaron magníficas, eh.- baje la mirada para fingir que limpiaba mi vestido.
Marian: ¡Mira, mira, mira!- me señaló mientras sonreía, me giré y pude ver qué mostraban las decoraciones que habíamos creado para el evento, al parecer Carolina nos había recomendado y había hablado de eso con los medios. Fingí estar emocionada y continúe comiendo, aunque sinceramente, el apetito se me había ido.
Marian: oye...- la miré.- ¿aún estás pensando en esa venganza de la que me platicaste?- terminé de pasar la comida y la miré por unos segundos, después asentí, ella soltó un suspiro y acarició su frente con frustración.- no entiendo porque aún quieres hacerlo, T;N, tienes una agencia propia y te está yendo demasiado bien, ¿para que quieres algo más?
T;N: es que no lo hago por querer llenarme de empresas o dinero, Marian, quiero que ese hombre pague por cada cosa que hizo.- ella volvió a suspirar.- ya no me importa sí me regresa la empresa o no, total, ya hicieron y deshicieron con ella, ahí ya no queda ningún rastro de mi madre, quiero que Martín Bautista pague por todo el daño que me hizo.
Marian: ¿vivirás de rencor toda tu vida?- mordí mi labio inferior y relaje mi cuerpo.
T;N: me usaron a su antojo, le hicieron creer a mi padre que era un contrato para hacer crecer ambas empresas, él les creyó y confío en aquel papel, sin embargo, nada de eso fue cierto, ni siquiera el sacerdote era real, Marian.- dije mientras recordaba todo lo que había pasado.- sé que sí presento las pruebas suficientes, va a terminar en la cárcel, porque al final del día, ese contrato se convirtió en un delito, ya no pueden obligar a una persona a casarse con otra solo por bienes, mucho menos falsificar un contrato para quedarse con algo así, Marian.
Marian: no quiero que sigas con tanto odio, T;N, eres casi mi hermana, me duele verte así.- dejó la quesadilla sobre el plato y me miró.- ¿por qué no hablas con tu padre?, estoy segura de que él debe saber algo que te pueda ayudar en esto.
T;N: no lo sé.- suspiré.- él no se ha comunicado conmigo.
Marian: ¿y cómo quieres que lo haga?, ya cambiaste tu número telefónico.- tenía razón, me encogí de hombros y tome la botella con jugo para darle un sorbo.
