Me senté frente a mí escritorio mientras checaba las ventas que habíamos tenido últimamente, habían incrementado gracias a la interacción que estábamos teniendo con los clientes y en parte también es gracias a los eventos que T;N ha organizado.
Hace una semana aproximadamente que no la veo, me ha estado enviando algunas cosas por correo pero todo es trabajo, no había querido molestarla ya que le dí esos días para que descansará, se veía bastante mal la última vez que la ví.
Tocaron la puerta un par de veces y se asomó mi secretaria Rocío con un sobre café en las manos.
Rocío: nos llegó esto hace un momento pero no había tenido oportunidad de traerselo, joven.- asentí.
Mario: no te preocupes, muchas gracias.- ella asintió y después se retiró. Tomé el sobre con ansias y nerviosismo, cuándo T;N se había quedado a dormir en mi casa yo no me había convencido de lo que ella me había dicho y tenía que comprobarlo por mí mismo, aproveche que Dania se había despertado y tome la muestra de su saliva para llevarla al laboratorio, hoy me habían llegado los resultados que por tanto tiempo había esperado, le quite el listón que rodeaba una de las pestañas para asegurarlo y saque el documento, ni siquiera me prepare mentalmente para leer el resultado, baje mi mirada directamente a lo que me interesaba, las pruebas tenían un 99% de compatibilidad...Dania era mi hija...me levanté enseguida de mi silla y dejé caer aquel papel en el escritorio, mis ojos veían todo borroso y el corazón me latía con fuerza, sentía emoción pero a su vez también sentía coraje y decepción. Tomé las llaves de mi auto y el documento para después salir con rapidez de mi oficina, subí al elevador, los segundos se me hacían eternos, quería volar hasta dónde ella se encontraba, tenía un sin fin de sentimientos encontrados que ni siquiera yo podía descifrar cuál saldría a relucir primero. Subí a mi auto y comencé a conducir, no podía dejar de tener esos pensamientos tan impulsivos.
Pase muy poco tiempo en carretera gracias a la velocidad en la que conducía, por fin estaba frente a su puerta, tocando con mucha desesperación, ella me abrió enseguida, vestía con una pijama celeste que dejaba ver su hombro por lo grande que le quedaba, su cabello estaba atado pero un poco despeinado, entre sin antes recibir su aprobación y le tiré el documento para que ella pudiera tomarlo y leerlo, cerró la puerta y con confusión lo levantó para observarlo, su mirada cambió drásticamente, sus mejillas se pusieron rosadas y sus ojos acumularon lágrimas enseguida.
T;N: ¿Qué mierda es esto?- su voz sonaba temblorosa.
Mario: es la prueba de adn que tanto te pedí, Dania es mi hija.- respondí con coraje y llanto en mi garganta.
T;N: ¿Cómo pudiste hacerle esa mierda sin mi consentimiento?- me gritó con el llanto desbordándose por sus mejillas.- ¡Te dije que no quería que se lo hicieras!- golpeó mis hombros con desesperación, tomé sus muñecas y la mantuve alejada de mí para verle fijamente.
Mario: ¿Tú cómo pudiste ser tan egoísta y mantenerme alejado de ella?- le solté con brusquedad y ella me miraba con decepción, con enojo.- ¡Merecía saber que tenía una hija!, mierda...merecía ser parte de su crecimiento.
T;N: Vete.- me respondió con la voz entrecortada.- no quiero verte.
Mario: siendo sincero yo tampoco quiero verte a ti, y sí estoy aquí es para que me aclares porque me alejaste de ella, porque aún sabiendo que era mi hija y que tenía los mismos derechos que tú sobre ella me lo negaste cuántas veces deseaste.- bajó la mirada intentando ocultar el llanto.- y ahora no te será tan fácil separarme de ella, lucharé para estar a su lado y sí tú me lo impides, con el dolor de mi alma y olvidando todo el amor que te tengo, pondré una demanda y peleare por algo que ambos sabemos que es justo.
T;N: no puedes hacerme esto, tengo mis razones para no permitir que estés cerca.- la miré incrédulo.
Mario: ¿existe alguna razón suficiente?- se quedó callada mientras mordía su labio inferior.- no puedes decir que seré un mal padre porque ni siquiera lo he intentado, no puedes decir que soy mala persona porque he mejorado muchísimo y te lo he demostrado, ¿cuál fue tu jodida razón para alejarme de mi hija?, ¡carajo!- enredé mis dedos entre mi cabello mientras me movía de un lado a otro, sentía una presión en el pecho, ya no sabía que sentimientos mostrar, quería llorar, gritar, abrazarla por darme una razón para ser feliz, quería reclamarle más también y decirle lo mucho que me estaba doliendo, quería odiarla con todo mi corazón...pero no podía hacerlo, aunque lo intentará de mil maneras, miré sus ojos llorosos tratando de darme una explicación y a su vez pidiéndome que ya no le dijera más, sus labios temblaban mientras trataba de contener el llanto.
Mario: y también te aviso que le pondré mi apellido, no solo llevará el tuyo.- no respondió nada.- quiero ver a Dania.
T;N: está durmiendo.- burlé mientras limpiaba las lágrimas que había en mis mejillas.
Mario: me importa una mierda, yo iré a verla.- pasé por su lado empujándola levemente con mi hombro, ella venía casi pisandome los talones mientras yo subía las escaleras, abrí la primer puerta que se me atravesó, no había nadie, seguí caminando hasta que abrí la puerta que estaba hasta el fondo, sentí la suave mano de T;N que intento detenerme sin tener éxito, lo primero que ví fue a mi niña durmiendo en el centro de la cama, siendo protegida por almohadas y peluches, la televisión estaba encendida con caricaturas, me acerque lentamente y me senté justo a su lado, supongo que hice mucho ruido ya que al hacerlo ella abrió sus hermosos ojos, los frotó con sus manos y después intentó levantarse mientras hacía un puchero.
T;N: la asustaste.- se acercó de inmediato y la tomó en sus brazos, no me dejó tocarla, llorando me acerque a ellas y acaricie el cabello despeinado de Dania, ella acomodó su cara entre el cuello de T;N y apretó mi dedo índice con su mano.
Mario: carajo.- susurré mientras las lágrimas salían sin detenerse, dejé un beso en el antebrazo de mi hija y acaricie su mejilla.- ahora te veo de diferente manera.- mire a T;N, seguía con sus ojos llorosos pero evitaba conectar su mirada con la mía.- no solo eres mi hija, también eres hija de la mujer que más he amado en toda mi vida, voy a protegerte y te amaré cómo no lo hice durante estos 3 años, te lo prometo.- T;N limpió una lágrima que corrió con rapidez por su mejilla.
T;N: ya la viste, ahora puedes irte.- asentí mientras soltaba a Dania.
Mario: lo haré, pero que te quede claro que estaré más presente en tu vida de hoy en adelante.- la miré fijamente, sus ojos me transmitían un sentimiento horrible.- nos vemos mañana...y todos los días.
