Se terminó el vaso de agua que le había servido, se veía cansada y movía frecuentemente sus pies, seguramente las zapatillas le fastidiaban, me puse en cuclillas y levanté una de sus piernas para quitarle los tacones, ella miró con curiosidad e intento sacarse pero ya era demasiado tarde.
T;N: le metes mucha tensión a lo que quieres decirme, Mario, ya dímelo de una vez por todas y déjame ir a casa.- puse sus tacones debajo del sillón y baje sus piernas, ella me veía fijamente.- no sé que es lo que te metieron a la cabeza o que cosas nuevas quieras contarme sobre lo sucedido en nuestras vidas, pero ya no importa, lo que pasó ya es historia, así que déjame ir, me siento muy cansada.
Mario: es que tengo muchas dudas, T;N.- suspiré mientras me sentaba nuevamente en el sofá.- ¿por qué mi madre dijo eso sobre tu hija?
T;N: no sé, Mario, seguramente por la coincidencia en los hoyuelos.- desvío su mirada.- pero solo es eso, desde que la conoció me dijo que se le formaban igual que a ti, pero eso no significa nada y tampoco es importante.
Mario: lo es para mí, ella me metió dudas sobre Dania, la forma en la que dijo las cosas y la mentira que dijeron ella y Marian para quitarme a Catalina de encima.- suspiré.- todo eso no pudo haber sido una coincidencia.
T;N: tú mismo lo dijiste.- me miró.- querían que Catalina te dejará de molestar, aunque ciertamente me pareció algo muy patético.
Mario: ¿Por qué?- pregunté curioso.- ¿tanto te molestaría que Dania fuera mi hija?
T;N: no tenían porque inventar semejante historia.
Mario: haya sido una historia o no, me metieron dudas.- la miré.- y quiero hacerme una prueba de adn con Dania.
T;N: no.- se levantó un poco alterada y yo hice lo mismo.- no tienes porque exigir eso porque ella no es tu hija.
Mario: ¿y por qué te exaltas?
T;N: porque me parece absurdo.- burló.- no voy a exponer a mi hija a qué le hagan unos estudios solo porque tú lo quieres así.
Mario: no le sacarán sangre, existen otros métodos para comprobar sí ella es mi hija también o no.- suspiré.- solo es para que me quites esa duda que tengo encima, si sale negativa las dejaré tranquilas a ambas.
T;N: ¡Qué no, qué no!- estaba sorprendido por la actitud que estaba tomando, eso me hacía creer que yo estaba en lo correcto, que existe la posibilidad de que Dania sea mi hija.
Mario: estuve pensando mucho.- suspiré.- Dania está apunto de cumplir 3 años según me dijiste, hace exactamente 3 años que tú y yo nos separamos, la niña tiene un ligero parecido a mí en la sonrisa, en los hoyuelos e incluso las cejas, quiero que la duda desaparezca y no lo hará sí te rehusas a querer hacer la prueba de adn.
T;N: estás loco.- burló.- deja de imaginarte cosas que no son, entre tú y yo no hay nada que nos una, cuándo tú y yo nos separamos comencé a salir para tratar de distraerme, seguramente en una de esas quedé embarazada.- eso me había dolido.
Mario: bien, entonces no creo que tengas ningún problema en aceptar que nos hagamos la prueba de adn.- ella tomó cuidadosamente a Dania en sus brazos, ella soltó un pequeño quejido e hizo un puchero.- no puedes estar interrumpiendo su sueño solamente por tus berrinches.
T;N: ¿Cuáles berrinches?- se defendió, sus ojos estaban tan brillantes cómo dos estrellas y muy irritados.- quiero irme a casa, ¿eso es hacer berrinches?, me trajiste aquí sin mi consentimiento, me estás diciendo cosas que no me parecen e incluso estás exigiendo que haga algo que no quiero hacer.
Mario: ¿por qué?- me acerque lo suficiente a ella para sentir su respiración y notar sí era sincera conmigo.- ¿tienes miedo de que la prueba salga positiva y sea mi hija?, sí no quieres que nos hagamos la prueba de adn, sé sincera conmigo, me estoy haciendo ilusiones y tú me dices que es en vano, mi sueño es ser un buen padre y ahora que mi madre me da señales no puedo evitar emocionarme.- sentí un estúpido nudo en la garganta, odiaba tener que sentirme tan frágil pero no podía evitarlo.- por muy extraño que parezca, siento una conexión extraña con Dania, todo me lleva a ella, siempre tuve miedo de cargar a un bebé, pero con ella no me da miedo intentarlo, es completamente extraño lo que siento y aviva la esperanza de que lo que dijo mi madre es cierto.
T;N: lamento que te confundan con algo tan grave y que te hagan sentir cosas que no debes de sentir.- suspiró y desvío la mirada.- espero que dejes de insistir con eso.
Mario: bien.- asentí y me alejé de ella.- por lo menos quédense esta noche aquí, es tarde y Dania está durmiendo, tengo una habitación extra y está limpia, puedes ocuparla.
T;N: bien.- asintió resignada.
Mario: ¿quieres comer algo?- lo pensó un momento y después negó.- bien, entonces déjame mostrarte la habitación.- asintió, subimos las escaleras con cuidado y entramos a la primer puerta blanca que estaba ahí, la abrí y ella se adentró enseguida, sus ojos miraron cada espacio de aquel lugar, recostó a Dania en el centro de la cama y le colocó nuevamente las almohadas a sus costados, la pequeña niña se acomodó de lado y colocó sus dos manitas debajo de su mejilla.
T;N: gracias, le enviaré la ubicación a Marian para que pase por mí mañana temprano.- asentí, ella tomó su celular y yo salí de la habitación. Sé que probablemente me dijo que no tenía hambre porque sigue molesta o no quiere pedirme nada, baje a la cocina y saque los fideos que había comido por la tarde y que cenaría al llegar, había preparado albóndigas, monte bien el plato para que le pareciera antojable y lo metí por un minuto al microondas, mientras se calentaba, saque un vaso y le coloqué zumo de naranja, también corte un poco de fruta por sí Dania se despertaba en el transcurso de la madrugada. Saque el plato caliente del microondas y lo coloqué encima de la tabla junto al jugo y la fruta, apague el foco y subí nuevamente las escaleras hasta llegar a la habitación, toqué un par de veces y ella abrió enseguida mientras se quitaba una liga de goma del cabello.
Mario: te he traído esto para que cenes, fue un día lleno de trabajo.- ella se colocó la goma en su muñeca y tomó la tabla con delicadeza.
T;N: muchas gracias...- me sonrió y yo no pude evitar suspirar.- ¿cenaste tú?
Mario: no ceno.- ella asintió.- entonces provecho.- me asintió y yo camine hacia mi habitación.
Seguramente se sentiría incómoda con el vestido puesto, abrí mi armario y saque una pijama de color roja con puntitos blancos, volví a salir de mi habitación y toque nuevamente la puerta, ella la abrió y me miró con curiosidad.
T;N: ¿Sucede algo?- le extendí la ropa doblada y ella la tomó.
Mario: es una pijama, así dormirás más cómoda.- asintió.- puedes abrir la ventana sí tienes calor o encender la calefacción sí tienes frío, o bajar a la cocina sí te da hambre o sed en la madrugada.
T;N: está bien.- soltó una risita.- muchas gracias, la comida es muy rica.
Mario: ¿De verdad?- asintió.- yo la prepare esta tarde.
T;N: cocinas muy rico, nuevamente gracias por esto.- asentí.- buenas noches.
Mario: descansa y cualquier cosa puedes gritarme, estoy justo a lado.- ella me asintió con una sonrisa, cerró la puerta y yo me encamine a mi habitación. A pesar de sentirme decepcionado por lo que había sucedido, mi corazón se aceleraba cuando ella estaba cerca y quería buscar la manera de impresionarla o de crear un tema de conversación para que su voz no tuviera fin, al menos hoy dormiría tranquilo y acompañado, aunque una pared estuviese de por medio.
