44.- Correr.

90 10 2
                                        

El Jaguar se acercó demasiado a Luis, unas gotas de sangre salpicaron mi rostro.

—¡Oh dios! Luis está herido —Grito Ángel asustado.

Un disparo se escuchó, lo cual ocasiono que cerrara mis ojos, al abrirlos volteo a la cabaña, logro ver a Juan correr por la puerta.

El Jaguar estaba en el suelo, tenía un disparo en el estómago.

—¡Tranquilos!, ya estamos aquí —Grito Dawn, acercándose.

La veo y luego miro a Luis, está muy mal, se ve peor.

Sangre sale de su cuello, creo que esta por quedar inconsciente.

—¡Luis está herido!

Mencione mirando a Ortega. El rápido se dirige a él.

—¡Estoy bien!, eso creo —Susurro Luis.

Dawn y Ortega nos desataban, Luis aún seguía perdiendo demasiada sangre.

—¡Él está mal! Tenemos que ayudarlo.

Grito Dianet, ella se dirigía a Luis, al llegar comenzó a quitarse el suéter y se lo entrego a Ortega.

El sé lo coloco a Luis en el cuello impidiendo que se desangrara.

Miraba a todos lados, preguntándome, ¿Dónde están los demás?

Cuando estábamos todos listos, Ortega cargo a Luis y tomamos camino corriendo.

—¿Dónde están los demás? —Pregunte confundido.

—Nos están esperando más allá.

Dawn señalaba hacia enfrente, miro y miro hasta que los veo, ellos se encontraban debajo de unos árboles.

—¡Rápido!, vámonos Luis está herido —Gritaba Dawn, sin dejar de correr.

Karen corría llorando, pues ella dice que Luis era lo único que le quedaba.

Luis había caído inconsciente, debe ser por el dolor.

***

La subida en picada, era más difícil de lo que recordaba.

Todos ya nos mirábamos cansados.

—¿Que le paso? ¿Dónde estaban? —Preguntaba Daniela asustada.

—En una cabaña más de Juan y los suyos.

Sonreí un poco, mientras seguíamos corriendo, Luis me preocupaba, pues tiene una mordida en el cuello, ¿Que se supone que hagamos con él?

—¡Esto se pone peor!, miren —Marisol apuntaba hacia atrás.

Todos volteamos la mirada hacia atrás, muchos animales nos seguían, pareciera una manada entera.

—¡No vamos a lograrlo!, son demasiados.

Dawn disparaba con el arma que llevaba en las manos, solo veía como algunos animales caían al piso, heridos o muertos.

—La cabaña está mal, ellos la derribaran —Comento Pablo aterrado.

Nadie dejaba de correr, nadie quiere ser comido por animales salvajes.

De solo pensar eso, solo recuerdo al Piloto y a Daniel. Ellos murieron comidos por animales.

—¡Chicos!, se cómo ayudar —Grito Daniela suspirando.

La miro brevemente, nada puede ayudarnos en estos momentos, nada.

—¿Como?

Pregunto Ortega, él ya estaba cansado de correr sosteniendo a Luis.

Atrapados en el AmazonasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora