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La reina tenía preferencia por tener fiestas en días específicos y sus favoritos eran los días en que las estaciones cambiaban de nombre. La fiesta de despedida de las damas de la corte de la reina fue en primavera, y en ese preciso momento, la cena de bienvenida de las chicas nuevas era el día que comenzaba el verano.
Kaien solía burlarse de eso con Nelliel y decía que la reina solo lo hacía para ahorrarse el gasto de tener que hacer fiestas todo el tiempo. Nelliel se reía de esos comentarios y defendía a la reina alegando que eran días mágicos y místicos, y que era buena suerte honrarlos de esa manera. Kaien solía responderle a Nelliel que la reina la estaba contagiando con sus locas ideas, y luego ambos se reían un poco más de cualquier otra cosa.
En ese momento, Kaien extrañó la risa de Nelliel.
— Gracias a las Deidades ha estado comiendo bien y ha vuelto a ganar peso, su alteza. Por un momento temimos que se enfermara de algo realmente grave. — Comentó uno de los sirvientes que lo ayudaba a vestirse.
Kaien asintió y agradeció ese gesto de preocupación.
Para nadie era un secreto que desde que regresó de Visnia había dejado de comer y se encerró en su habitación, saliendo solo los días que era absolutamente necesario. Estaba molesto y triste, pero sobre todo, estaba solo.
El rey seguía escuchándolo pero había algo en él que parecía diferente, no había dejado de favorecerlo pero algo había cambiado en el rey. Una prueba de que el rey aun lo favorecía fue que el mismo rey ordenó que se formara la nueva corte de la reina específicamente para conseguirle una esposa, y eso no le gustó, pero no podía negarse porque su padre todavía estaba enojado con él y era mejor no provocar la ira del rey.
Uno de los sirvientes colocó el águila coronada sobre su pecho y el atuendo quedó completo. En el espejo Kaien podía ver al príncipe heredero del reino, el futuro rey de Avanta y las Montañas Azules, y tuvo que obligarse a sí mismo a recordar por qué originalmente quería ser rey para no darse por vencido en este momento e ir a buscar a Nelliel.
Kaien quería ser el rey para poder vengarse de Masaki por lo que le hizo a Miyako y a su hijo.
Rendirse en ese momento era simplemente darle a Masaki lo que ella siempre había peleado para Ichigo y él no iba a darse el lujo de cometer ese error. Las cartas ya estaban repartidas y solo quedaba jugar. Además, nadie renunciaría a un reino por amor, esas eran ideas estúpidas y ridículas, y por eso todavía no confiaba plenamente en que Ichigo no quería el trono por el amor que le profesaba a Rukia.
Rukia era hermosa y Kaien no iba a negar que de vez en cuando fantaseaba con ella en la cama. Desde que la escuchó gemir en la oficina de Ichigo, una tarde en que él se acercó a hablar de algunas cosas, el eco de su voz cargada de placer no salía de su mente. Tampoco ayudó que la hubiera visto salir de allí lamiéndose los labios pensando en que él no la veía.
Solo imaginar lo que Rukia podría hacerle con esos labios lo ponía duro.
Kaien tuvo que desviar esos pensamientos a otra dirección antes de salir de esa habitación porque no quería arruinar sus pantalones en ese momento. Así que respiró hondo, volvió a calmar sus pasiones y salió de esa habitación con paso tranquilo y relajado, solo para encontrarse con Ichigo en las escaleras que conducían a la salida del área del rey.
Ichigo estaba vestido con todos los honores del Segundo Príncipe y tenía esa sonrisa cínica en su rostro que Kaien había aprendido a reconocer como la verdadera sonrisa de Ichigo.
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El Ruiseñor 2 || IchiRuki FF
FanfictionContinuación de El Ruiseñor. Ichigo y Rukia se casaron, sobrevivieron al intento de rebelión y al atentado en la luna de miel. Los culpables han sido castigados y todo parece de nuevo estar en orden. Parece... El viaje a la antigua Vayalat de la Som...