Dilan es un estudiante de 2do año de secundaria, tiene 16 años, escuálido de nacimiento, apasionado de la fotografía y gay, todo lo necesario para ser el motivo de burlas de sus compañeros de clase.
Puerta con puerta a su casa se encuentra la mansió...
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24-Cordessur-Ciel (Parte 2)-
Se qué voy a quererte sin preguntas, se qué vas a quererme sin respuestas.
Mario Benedetti.
Dilan Hidalgo
Nada más reconfortante para el cuerpo y el alma que un viaje, y más si se está acompañado de la persona que más quieres en la vida.
El trayecto en avión fue un poco complicado, tuvimos turbulencias, pero Polo no soltó mi mano en ningún momento, no le importó que sus padres estuvieran a pocos asientos de distancia.
Por increíble que pareciera Bárbara no se había acercado a nosotros durante todo ese tiempo, no habíamos hablado desde aquel día cuando fue a mi casa, pidiéndome ayuda para descubrir con quien estaba Polo. Mi corazón se aceleraba ante el recuerdo, pero también regresaba ese instante después cuando mi novio me dijo que entre él y Bárbara no pasaba nada, no tenía que darle explicaciones de nada en absoluto.
La peliroja, que se encontraba en frente de mi estuvo todo el tiempo lanzándome miradas las cuales no entendí para nada. De repente apartaba la vista de mi, miraba a León a su lado y luego a Lito, sentado a unos metros de distancia junto a Belinda Abantos. Yo ya sabía que a ella le gustaba, pero ahí estaba pasando algo más que no me había contado.
Finalmente llegamos a Francia, desembarcamos en el aereopuerto Charles de Gaulle, Paris. El sitio era aún más maravilloso de lo que me habían contado, una vez salimos fuera pude apreciar mejor el entorno, era de día, el cielo estaba empedrado y el cálido sol ya se había alzado en el firmamento. El verdor de los pocos árboles en la lejanía era tan reconfortante y el paisaje tan mágico que ahora entendía por qué la llamaban la ciudad del amor.
─Bienvenue en France─ dijo León. Bienvenidos a Francia.
─Bienvenue en france amour─ me susurró al oído, yo no sabía mucho de francés pero si las palabras básicas, eso provocó que las mariposas de mi estómago comenzaran a revolotear. Bienvenido a Francia amor.
─Vamos, no hay tiempo, faltan muchos km para llegar a Tarn─ dijo Antonio.
Los autos de la empresa no tardaron en llegar, colocamos los equipajes en el maletero, nos subimos y emprendimos el viaje nuevamente, yo ya quería llegar, estaba muy cansado. Los padres de Polo iban en el primer auto junto las hermanas, aún se me hacía raro que Bárbara no se hubiera acercado a nosotros.
Como a nuestro lado iban la peliroja y León (cabe mencionar que mi amiga tenía la cara como un culo, no se que le pasaba); nos tomamos la libertad de darnos las manos, un gesto sencillo pero con un gran significado para mi, era señal del inmenso cariño que nos teníamos.