Capítulo 36

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Si antes hubiese tenido la cabeza de hoy, no habría cometido los errores que cometí

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Si antes hubiese tenido la cabeza de hoy, no habría cometido los errores que cometí. Pero la cabeza de hoy la tengo gracias a esos errores.

Dilan Hidalgo

─¿Y tú quién eres?─ fueron las últimas palabras de Dilan hacia Polo.

─Puedo explicarlo─ los miró a todos─. Si, yo estuve involucrado, pero nunca cometí ningún crimen, se los juro, ni siquiera sabía los verdaderos motivos de pertenecer a ella. Tienen que creerme─ esta vez dirigió su mirada a Dilan─ tienes que creerme─ sus ojos se llenaron de lágrimas.

Dilan negó con la cabeza, pero a diferencia de Polo no lloró, no lo hizo porque se prometió no llorar más por alguien que no merecía la pena─. ¿Quién eres?─ volvió a decir.

Mientras se lo llevaban Lito gritaba que era un error, que su hermano era inocente pero no fue escuchado.

─Esto no puede ser posible─ León se cubrió la boca con una de sus manos─. ¿En qué momento Polo se volvió esto?, un monstruo.

─Escúchame bien─ Lito tensó su mandíbula─. Si no apoyamos a nuestro hermano en este momento, nosotros que somos su familia, nadie lo hará, ¿me escuchas?─ lo miró fijamente─. Polo es inocente y lo vamos a probar.

Mi cabeza aún no asimilaba por completo lo ocurrido.

Polo es un criminal

Un asesino

Nunca lo conociste de verdad

Sin que pudiera evitarlo mi mente se nubló, sufrí un grave mareo que me dejó en el suelo.

─¡Dilan!─ gritó Daniela. Jayden me ayudó a ponerme de pie y León me recostó en un sillón, trayéndome un vaso con agua.

─Dilan, no estás bien─ aseguró Jayden, y tení toda la razón─. ¿Es por Jane verdad?.

Asentí─. Lo siento es que...no se me quita de la cabeza aquella imágen.

─¿Me vas a decir que pasó esa noche?─ le replicó mi hermana─. Porque lo último que recuerdo es que fuiste tras de ella y Derek─ se cruzó de brazos.

─Yo no la maté, si es lo que estás insinuando─ rió sin una pizca de gracia─. Es que no me creo que dudes de mi.

─No dudo Jayden solo...

─Olvídalo.

Belinda llegó corriendo, tenía el cabello desaliñado, sus ojeras eran claras y los ojos llorosos enrojecidos por completo. Vino corriendo a donde Lito─. Se la han llevado, mi hermanita está presa.

La Casa del GymHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora