Dilan es un estudiante de 2do año de secundaria, tiene 16 años, escuálido de nacimiento, apasionado de la fotografía y gay, todo lo necesario para ser el motivo de burlas de sus compañeros de clase.
Puerta con puerta a su casa se encuentra la mansió...
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No es necesario mostrar belleza a los ciegos ni decir verdades a los sordos...Basta con no mentir al que te escucha, ni decepcionar al que confió en ti. Las palabras conquistan temporalmente, pero pero los hechos...esos si nos ganan o nos pierden para siempre.
Dilan Hidalgo
Mis manos sudaban frío, tenía la respiración agitada y las pulsaciones a millón. Había soñado con esto toda mi vida y al fin se cumpliría.
Polo se encontraba a mi lado, iba callado, para nada tenso y entonces me dediqué a observarlo, traía una camisa negra, muy elegante, todo al contrario de mi pues el super outfit que Daniela había escogido para mi se asemejaba a ella, loca, unos pantalones que se ajustaban con su camisa, perfectamente adheridos a sus tonificadas piernas. Un hermoso anillo de oro adornaba su tersa mano la cual hiba apoyada en el volante.
Su rostro, cual si de fina porcelana se tratara. Perfectamente afeitado y esa colonia varonil tan de él que se esparcía por todo el interior del auto, mostrando su virilidad e invadiendo cada recóndito lugar de mi ser.
Miré de soslayo a mi hermana, iba distraída con el móvil y sus auriculares así que me animé a hablarle a Polo.
─Gracias por...ya sabes, invitarme.
─No es nada, quiero ser tu amigo nuevamente, como en los viejos tiempos.
─La sola mención de ese día, ese hermoso momento cuando nos conocimos, bueno, mas bien desesperante para mi pues me estaba ahogando.
─¿Y ya aprendiste a nadar?.
Negué apenado.
─Tranquilo, algún día vamos a la playa y te enseño.
Solté una risa nerviosa.
─Claro claro─ sobé mi nuca, siempre hacía eso cuando estaba nervioso.
─Sabes, aún tengo vivo ese día.
─Y yo─ dije mas para mi pero luego me di cuenta que acabé pronunciándolo en voz alta y con un tono de nostalgia.
─Pero aún podemos recuperar los momentos, si quieres.
Asentí.
Comenzó a sonar una canción en la radio, "Como mirarte" de Sebastián Yatra.
─Dios, amo esta canción─ dijo y un singular brillo se alzó en su mirada, eso me hizo sonreir a mi.
─No sabía de ella
─Es hermosa, debes escucharla
Y con esa sonrisa, que cambia la vida llegaste hasta aquí(...)
(...) y como mirarte, a esos ojos que me dejan en enero, cuando se que no son míos y me muero(...)
─Es sobre un pasión que se calla, que ama desde lejos aún sabiendo que la otra persona está con alguien más, él sigue esperando que esa persona se fije en su amor.