Franco
—¿Que hueá con la Keyla? —me preguntó serio.
Es preciosa nomás.
—La encuentro linda. —me encogí de hombros. —Esa hueá nomás pasa.
Me miró buscando otra respuesta que no va a encontrar porque claramente no había otra respuesta para eso.
—Si estai esperando otra respuesta. —continué. —No la encontrarás porque no pasa más allá de eso, la evito porque no la conozco y tampoco estoy en esa onda. —miré hacía un lado. —Simplemente la encuentro linda.
Asintió. —Está demás decirte que no quiero que juegues con ella.
—Sí. —rodé los ojos.
El Feña cambió el tema de la conversación y seguimos hablando de eso todo el camino hasta que él se tuvo que bajar.
—Cuídate. —le dije antes de que se bajara de la micro porque al final nos fuimos en micro, no vivimos tan lejos, pero tampoco tan cerca como para ser vecinos.
Me senté al fondo en la micro y empecé a escuchar música recordando todos aquellos momentos felices que he tenido en mi vida. Han sido pocos y los tengo contado con los dedos cada uno de ellos, pero eso no es importante ahora.
—¡Llegué! —grité y como de costumbre nadie respondió. —¿Papá?
Caminé dentro de la casa para ver si hay algún rastro de mi papá, pero no encontré nada más que botellas de cerveza.
Típico..
Fui a ver que había de comida y como también era de esperarse, mi papá no había comprado nada más que más cervezas y hueás pa' tomar.
Desde que mi mamá se fue ha a sido así.
—Papá. —subí a su pieza y lo moví un poco fuerte a ver si despertaba.
Apestaba a copete así que asimile que no iba a despertar nicagando ahora.
Mi historia familiar es bien intensa, a los cinco años yo juraba que mis papás se amaban y eran la pareja perfecta por como se comportaban cuando estaban conmigo, pero después fui creciendo y empecé a notar que mi papá se cagaba a mi mamá con muchas vecinas, los rumores empezaron a llegar a mi mamá y mi mamá decidió irse dejándome con él, porque según ella yo tenía estabilidad aquí.
Nunca dejo de verme eso sí, pero igual el cambio fue cuatico en mi vida. Crecí y se casó con un hueón de allá pa' arriba, no es malo con ella, pero cada vez que puede me recalca que soy igual a mi papá y qué, mientras más me mantenga alejado de mi mamá mejor, así no le hago daño según él. En verdad la relación que tengo con mis papás es un cero a la izquierda, mi mamá trata de acercarse más a mí, pero no lo permito tanto como ella quisiera y es por eso que su pareja me dice todas esas cosas, así qué, en parte también decidí alejarme por sus comentarios.
Mi papá cuando no está borracho esta con la vieja culiá de la esquina que le lava la cabeza, diciéndole puras hueas.
Aprendí a vivir de mi mismo y no necesitar a nadie para absolutamente nada.
Conmigo mismo me basta y me sobra.
Opté por salir a comerme un completo con el Luciano, él es mi mejor amigo desde chicos y es como la única persona que considero familia.
—¿Tu papá aún sigue rondando a la vieja culia del pasaje? —me preguntó y yo asentí. —Puta que es hueón.
—Mi mamá lo dejó mal. —le dije restándole importancia. —También él es más hueón, se la cago cómo quiso, ella se fue y está de mal en peor.
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¿Escapémonos?
JugendliteraturUn capricho para él y una ilusión para ella, hasta que el capricho se convirtió en su más grande debilidad, mientras que para ella su ilusión se transformaba en realidad sin llegar a imaginar las consecuencias que tendría. ¿Que chucha podría salir...
