Kieran llegó a una casa en Gotham, era una casa a las afuera de Gotham en realidad y era muy grande, el portón de ella se abrió y entró rápidamente. Había sido difícil trasladarnos de Nacional City a Gotham, tuvimos que perder autos y motos que nos seguían y fue muy impactante como Kieran disparaba su arma mientras manejaba, muchas veces casi nos tiran de la moto, pero Kieran sabía manejar muy bien.
Kieran estacionó la moto y bajamos, Kieran tomó mi mano y me aferré a ella mientras nos dirigimos a la entrada de la casa, antes de tocar la puerta está se abrió dejando a ver a la pelirroja que se convirtió en mi amiga en poco tiempo, Agent estaba mirándonos preocupadas.
— ¿Hicieron un baño de sangre o algo así?— rodé los ojos soltando una pequeña risa por la estupidez de Agent.
— No seas, boba— Kieran entró a la casa seguida de mi, Agent cerró la puerta y pudimos ver a Reing salir de la cocina.
— Pero que bien les queda la sangre— Kieran quitó su máscara rodando sus ojos.
— Son tal para cual ustedes— reí un poco quitando el cinturón de mi cadera, estaba pesado realmente.
— Pueden ir a bañarse y hablaremos de lo que sucedió— la voz sería de Agent hizo que la atmósfera se volviera seria— debemos proteger a Zor-el, ahora están más que atrás de ustedes dos— Kieran asintió junto a Reing— vayan a ducharse y vuelve para hablar— Kieran suspiró.
— Sígueme — ella comenzó a caminar y subió la escalera, la seguí hasta que entramos al pasillo de habitaciones, era una casa muy grande.
— ¿Kieran?— ella se dio vuelta y me miró, algo en mi rostro hizo que ella me mirara con sus ojos brillantes.
— No— se acercó a mí y limpió mi mejilla, al parecer estaba llorando— no llores, Zor-el — limpió mis mejillas y cerré mis ojos sollozando— vas a estar bien, yo lo prometí — me abrazó y me aferré a ella— te prometí y sigo prometiendo que estarás bien y nada te va a pasar— susurró y me aferré más a ella, a pesar de que estábamos cubiertas de sudor y sangre, no me importaba abrazarla así.
Fueron minutos en los que Kieran y yo estuvimos abrazadas en el pasillo de las habitaciones, ella acariciaba mi cabello o espalda diciéndome que estaríamos bien, calmando mi ansiedad y ayudando con mis nervios. Después de que me pude calmar entramos a una habitación, las paredes eran de tonos grises y la cama estaba con sábanas de seda negra, eran tonos muy oscuros.
— Es mi habitación, Agent y Reing me la dieron para cuando me quedara con ellas — miré toda la habitación y habían libros— puedes tomar un baño primero y tomar ropa del armario— lo señaló— yo iré a donde Agent y Reing mientras estás lista — ella iba a salir de la habitación, pero por instinto o por deseo tomé su mano deteniéndola.
— Quédate — susurré — quédate conmigo — Kieran me miró fijamente y tomó mi mano— no vayas— acaricié su mano y sentí mi corazón ir a mil por hora.
— Te esperaré aquí, Zor-el — sonrió un poco y acarició mi mejilla acercándose a mi.
— Ven conmigo allá — señalé la puerta del baño de la habitación— toma ese baño conmigo — era muy arriesgado lo que le estaba pidiendo, ella me había contado algo de su pasado y tal vez la propuesta que le estaba haciendo era demasiado para ella.
— Yo. . .— la duda en sus ojos y el pequeño nerviosismo se instaló en ella— Zor-el — susurró.
— Lo siento, Kieran— bajé mi cabeza — eso fue muy atrevido de mi parte, espera aquí — me separé de ella y fui al baño, cerré la puerta tras de mí y comencé a quitar mi ropa.
