Kara.
Inhalé sonriendo con mis ojos cerrados el aire fresco, exhalé abriendo mis ojos manteniendo la sonrisa para después mirar la hermosa vista de toda Nacional City, estar en el último piso de un edificio era increíble y mucho más si éste era mi hogar. El atardecer se veía completamente hermoso, los rayos de sol que contrastan con los edificios de la ciudad y con el edificio de mi esposa, esto era completamente perfecto para mi.
Cuando llegué a la tierra siempre creí que mi vida iba a cambiar de una manera diferente, siempre pensé que no volvería a ser feliz como una vez lo fui en Kripton, siempre imaginé que no tendría una familia y de repente los Danvers aparecieron en mi vida para ayudarme, amarme y comprenderme.
Alex se convirtió en mi hermana mayor, se convirtió en mi pilar en la vida y siempre me orientó cada vez que lo necesitaba, la última orientación que me dio fue decirme que me tenía que casar con Lena. Después de ese momento Alex me dijo que ya no necesitaba de ella para saber que era lo correcto, ella tenía razón porque después de que le dije a Lena lo mucho que la amaba, después de que me casé con ella dejé de sentir el vacío en mi.
Si, tenía una familia que me amaba y me cuidaba, pero conforme comencé a crecer y ver lo inestable que era ser Supergirl y Kara Danvers a la vez, yo solo comencé a desear más estabilidad en mi vida, quería estar tranquila y ser amada por alguien que estuviera a mi lado. Quería que alguien me cuidara, quería ser amada y amar a alguien con tanta intensidad, quería tener a alguien que me esperara en casa después del trabajo, después de un mal día que me abrazara, yo quería una pareja.
Lo conseguí, conseguí a esa pareja y era la mejor amiga que tuve por cinco años, era la mujer en la que creí cuando nadie más creyó en ella por llevar el apellido que la condenaba, la apoyé cuando más nadie lo hizo, la abracé en momentos difíciles y la salvé de todos los intentos de asesinatos que le hicieron en su contra. La amaba y yo no me di cuenta hasta que Alex me ayudó a verlo, me aterré cuando lo descubrí y temí porque Lena se alejara de mi, pero ella me amaba con la misma intensidad que yo lo hacía y gracias a Alex lo dijimos en voz alta.
Fue la mejor decisión decir mis sentimientos, cuando Lena me besó para callar mis divagaciones supe que no podía estar más feliz, pero me equivoqué completamente. Estuve más feliz cuando Lena Luthor aceptó ser mi esposa en ese viaje que hicimos a Midvale, la llevé al lugar donde me gustaba acampar con Alex cuando éramos adolescentes e hicimos un picnic nocturno en donde vimos las estrellas, ese fue el momento perfecto para comprometernos y fui más feliz que cuando le dije que la amaba.
Sin embargo, el momento en el que he tenido más felicidad que esos tres momentos favoritos de mi vida es cuando Lena me dio a mis primeros hijos, dos años después de matrimonio y después de que pasó todo con mi ida a la zona fantasma y los tótems, Nyxly y la gran lucha donde casi perdemos a Lillian. Me revelé ante el mundo, después de eso la gente se adaptó a mí y la sociedad estaba más tranquila a mi alrededor, ya no me acosaban para pedirme fotos o más.
Después que logramos un balance hace cinco años, decidimos que era momento de dar un gran paso y ser madres, Lena comenzó a hacer el proceso junto con Eliza y Alex, cabe destacar que mis padres vinieron de Argo y mi padre se unió al experimento. Lena decidió que llevaría el embarazo y cuando lograron fecundar a Lena, meses después nos fuimos a Argo para que Lena pudiera tener a los chicos, el proceso de embarazo fue tan hermoso y cumplir todos los antojos de Lena fue otro nivel, fue el momento más feliz de mi vida cuando tenía a mis dos pequeños en mis brazos.
— ¡No, esa es mía Lio!— reí un poco dándome la vuelta para ver a mi pequeña pelinegra tirando de la pata de su conejo de peluche, mientras que mi pequeño ojiverde se aferraba al peluche.
— ¡El tuyo es el otro, Lori!— él la empujó haciendo que Lori cayera a suelo de inmediato, mi hija lo miró y segundos después hizo el puchero habitual que siempre hace para llorar.
— ¡Me empujaste!— mi pequeña pelinegra gritó para después soltarse a llorar con tanto dolor y sentimiento, se sentía como si Lio la hubiera traicionado.
Negué adentrándome a la sala de estar, me había retirado de ser Supergirl cuando esté par comenzó a caminar y Lena ya casi se volvía loca, me senté en el suelo justo aún lado de Lori. Ella me miró y en cuanto pudo se subió a mis brazos llorando desconsolada, si algo tenía Lori era la capacidad de amar mucho a su hermano, así que él la haya empujado la hace sentir muy mal como la última vez que Lio le gritó porque Lori lo ayudó con un niño bravucón del jardín.
— Me empujó — los hipidos de mi hija eran frecuentes y el llanto era sentido, solo la abracé acariciando su espalda mientras que Lio veía todo abrazado fuerte el peluche.
— Yo no quise...— lo siguiente que supe es que tenía a dos pelinegros de cinco años llorando en mis brazos, los arrulle a mi mientras levitaba un poco en la sala, lloraron por un largo rato.
No supe cuánto tiempo estuve con mis hijos en brazos, solo sé que aún seguía levitando con mis piernas cruzadas y ellos aferrados a mí con sus ojos casi cerrados, estaba cantando en susurros una canción Kriptoniana que mi madre siempre me cantaba. Las puertas del elevador se abrieron y mi esposa entró, cuando vio la escena solo se acercó a mí, me quitó a Lio de mis brazos y yo coloque mis pies en el suelo, juntas cantamos la canción mientras mecíamos a nuestros hijos, cuando se durmieron solo los acostamos en su habitación.
Pasé horas consolando a mis hijos que no me di cuenta que ya eran las ocho de la noche, cuando salimos de la habitación de los niños, Lena solo tomó mi mano y nos fuimos a nuestra habitación. Al menos los niños habían comido muy temprano su cena, así que dormirían hasta la mañana siguiente, Lena había dicho que comería en el trabajo y no me preocupaba porque siempre cumple esa promesa, no importa si estamos enojadas.
Ingresamos a nuestra habitación y nos cambiamos a un pijama, Lena se dio un baño antes de meterse a la cama, cuando estuvimos las dos juntas solo la abracé escondiendo mi rostro en su cuello, era perfecto todo lo que tenía. Mi familia, mi esposa, mis amigos y mi vida eran increíbles, era lo que siempre quise.
— Te amo— Lena susurró besando mi frente y abrazándome, sabía que había tenido un mal día.
— También te amo, Lena Luthor — la miré acariciando su espalda— eres lo que siempre quise y mucho más — ella sonrió y besó mis labios como la primera vez que nos besamos.
No podía pedirle más a la vida, ella siempre ha sido que quise tener, esta es la vida que merezco y que amo.
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Creado: 11/07/2023
Editado: 11/07/2023
Más lindo, esto pasa cuando su autora está por cumplir años en tres días.
