Eran las 13:30 horas cuando finalmente salí de mi trabajo. El cansancio del día se acumulaba en mis hombros, pero también una sensación de anticipación. Sabía que me esperaba una tarde tranquila en mi departamento, donde podría relajarme y desconectar de todo.
Caminé hacia mi departamento y, al llegar, preparé rápidamente un almuerzo sencillo. El aroma delicioso de la comida llenó el aire, y después de comer, la satisfacción comenzó a reemplazar mi fatiga. Decidí que una ducha sería la mejor manera de revitalizarme aún más.
El agua caliente cayó sobre mi piel, relajando cada músculo y disipando cualquier rastro de estrés acumulado. Después de la ducha, me sentí renovado y con una sensación de comodidad que me tentó a tomar una siesta. Sin pensarlo mucho, me dejé caer en mi cama y me sumergí en un sueño reparador.
Cuando finalmente me desperté, el reloj en la mesita de noche marcó las 16:45 horas. Me froté los ojos y bostecé mientras me estiraba. Al mirar la hora, decidí que era hora de volver a darme una ducha y prepararme para el resto de la tarde.
Con cuidado y detenimiento, acicalé cada parte de mi cuerpo. Quería sentirme fresco y presentable, aunque no estuviera seguro de qué podría dejar el resto del día. Me miré al espejo, ajustando detalles insignificantes y tratando de darle a mi apariencia un toque más confiado.
Justo cuando estaba a punto de dejar mi reflejo en el espejo y continuar con mi tarde, mi celular sonó. Lo recogí y vi una nota de audio de WhatsApp. Mis oídos captaron la voz de Emma en el mensaje, y mi corazón dio un pequeño salto.
"Hey, cariño. Espero que hayas tenido una buena tarde. Solo quería decirte que no puedo sacarte de mi mente. Anhelo esos momentos compartidos y no puedo evitar sonreír cada vez que pienso en ti. ¿Tienes planes para esta noche? Me encantaría verte de nuevo. ¡Espero tu respuesta!"
Una oleada de emoción y anticipación recorrió mi cuerpo mientras escuchaba sus palabras. Mi pulso se aceleró y una sonrisa se perforó por mi rostro. No pude evitarlo, respondí con una nota de voz,
- "Hey Emma, escucharte ha alegrado mi día. También he estado pensando mucho en ti. No tengo planes para esta noche, así que me encantaría verte. ¿Quieres que te pase a buscar? ¡Espero con ansias tu respuesta!" -añadí copiando sus formas de expresión-
El teléfono en mis manos se convirtió en un objeto de expectativa mientras esperaba su respuesta. La tarde parecía más brillante que nunca, llena de posibilidades y deseos compartidos. Mientras el sol comenzaba a ponerse en el horizonte, mi mente se llenóde imágenes de Emma y de lo que la noche podría deparar.
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La vecina
Fiksi Remaja- Soy tu vecina-me dijo-Te vi hoy cuando sacaste la basura. - ¡Oh no! Qué vergüenza... yo, no estaba en mis cabales. - Ni yo-dijo-Salí anoche, y bueno... al despertar no me di cuenta. Pero cuando salí, sólo traía puesta mi camisa corta que uso para...
