"Una invitación inesperada."
Le serví a Emma su café y seguí contando mi relato. Las cosas parecían ir mejorando, pero aun así tenía que mantener cierta distancia con ella. No me molestó. Amaba cuando se concentraba y dejaba entrar en sus ojos un brillo que la hacía extremadamente atractiva. Tomé aire y seguí narrando.
Caminaba por la calle, perdido en mis pensamientos sobre lo que el futuro me deparaba. La fiesta en el campus ya había terminado, y en ese momento solo quería volver a mi piso, ducharme y dormir. La brisa de la madrugada jugueteaba con mis cabellos mientras la luna jugueteaba con los nubarrones allá en la negrura del cielo. Mis pasos eran acompasados, mi mente inquieta. Había algo en el aire, mi cuerpo intentaba decirme algo.
Claro, en ese momento no pude darme cuenta.
De repente, un sonido me sacó de mi ensimismamiento. Alguien venía corriendo detrás de mí. Me detuve y me volví para ver quién era. Para mi sorpresa, era Jack, el enigmático joven que había conocido en la noche de bienvenida del campus.
—¡Evan! ¡Espera! —llamó Jack mientras se acercaba a mí, con una sonrisa enigmática en el rostro.
Me detuve y lo miré con curiosidad.
— ¿Jack? No esperaba verte de nuevo.
Él sólo sonrió. Era como ver a un modelo de revistas intentando comprar atención las 24 horas del día. Se puso en una pose extraña, algo forzada quizá y me dijo:
— Acabo de salir de la fiesta del campus y te vi caminando por aquí. ¿Te gustaría venir a un after party en mi casa esta noche? Será divertido, te lo prometo —dijo Jack, con una mirada persuasiva en sus ojos.
Me sentí indeciso. No sabía si aceptar la invitación de Jack. Por un lado, sentía curiosidad por conocer más sobre él y sobre esa fiesta, pero por otro lado, algo en el tono de Jack me ponía nervioso.
—No estoy seguro, Jack. Tengo algunas cosas que hacer mañana temprano —dije, tratando de encontrar una excusa para rechazar la invitación.
Pero Jack no pareció dispuesto a aceptar un no por respuesta.
—Vamos, Evan. Será divertido, te lo prometo. Además, habrá algunas cosas interesantes que te gustará ver —dijo Jack, con una sonrisa misteriosa en el rostro.
La curiosidad me picó. ¿Qué quería decir con "cosas interesantes"? No pude evitar preguntarme qué se traía entre manos Jack.
—Suena tentador, pero tengo planes para mañana temprano. Todavía no he terminado de mudarme y tengo algunas cosas que ordenar —dije, tratando de encontrar una excusa válida.
Jack se rió y me miró con burla.
—¿Cosas que ordenar? ¿Qué eres, una señora mayor? —dijo, riéndose.
Fingí una sonrisa.
—Sí, supongo que soy toda una señora. Solo me falta tener plantas en el balcón —respondí, juguetonamente.
Jack rió y se acercó un poco más.
—Vamos, Evan. No seas aburrido. No todas las noches tienes la oportunidad de ir a una fiesta así. Además, ¿cuántas veces iré a una fiesta con un chico como tú? —dijo, con una mirada sugerente.
Miré al joven, luego al bullicio del tráfico y las luces de la ciudad. Eran cosas que no se veían en mi pequeño pueblo. Dudé por un momento y luego suspiré.
—Está bien, iré. Pero primero, ¿tienes cigarrillos? —pregunté, tratando de disimular mi nerviosismo.
Jack sonrió triunfante y sacó un paquete de cigarrillos del bolsillo de su chaqueta.
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La vecina
Подростковая литература- Soy tu vecina-me dijo-Te vi hoy cuando sacaste la basura. - ¡Oh no! Qué vergüenza... yo, no estaba en mis cabales. - Ni yo-dijo-Salí anoche, y bueno... al despertar no me di cuenta. Pero cuando salí, sólo traía puesta mi camisa corta que uso para...
