Otra oportunidad

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Pasaron unos días en los que me daba vueltas por la cabeza la idea de formar una pareja de nuevo; independiente al hecho de las propuestas que recibí de Daniel y Santiago, yo ya tenía una vida hecha y completa sin ellos. 

No se trataba solamente de decidir si quería estar con alguno, sino de ceder parte de mi independencia. Es cierto que ya veía las relaciones de pareja sin la dependencia que tenía antes, pero para mí las relaciones no se trataban solo de compartir sentimientos, sino en general,  de dejar que alguien más se involucre en la vida y su cotidianidad.

Necesitaba un poco de perspectiva y para eso nada mejor que una tarde de spa con mis mejores amigas. Apliqué la llamada SOS, ellas no tardaron en responder y nos reunimos en el club de Gaby.

La Beba dió un sorbo a su cóctel y comenzó tratando de definir lo que pasaba;

-Como lo veas ambos están pidiendo otra oportunidad, ninguno es una nueva relación y a la vez sí, en el caso de Daniel, porque tras toda una vida, desde que dejaron de verse, es otra persona y con Santiago, porque cambió drásticamente, aunque su transformación es menos evidente, en realidad no se ha despegado de ti y sus hijos sin importar el divorcio-

Gaby también estaba en fase de esclarecimiento;

-Pero como dices, tampoco es una manda y tienes que aceptar a alguno, si ya te sientes bien sola, pueden seguir como hasta ahora y que revienten si les da la gana, aunque si siguen con su apasionamiento esto se puede convertir en una situación muy insana-

-No eso ni pensarlo, o acepto a alguno y elimino al otro de mi vida o no acepto a ninguno y les pongo una linea amarilla para no traspasar de nuevo nunca, esto para mí ya es definitivo-

Gabriela frunció el ceño -¡Ay pero desperdiciar esos dos mangos es un crimen! si decides quedarte sola, mínimo los dejas de divertimento o los pasas; mira nosotras tan abandonadas y tú desperdiciando-

La Beba se reía apoyando la moción de repartir individuos

-¡Ah sí!, yo pido mano para elegir, me quedo con Daniel y tu puedes consolar a Santiago Gaby-

-A ver, dejen de repartirse nada, no autorizo ¿está bien?, les doy mi bendición para consolar al niño que no gane o a ambos si se dejan, pero después de que yo elija, además se supone que ustedes deberían ayudarme a decidir-

Gaby como siempre empezó a molestarme

-Mira, mira, la celosa ¿no vino? Anda, si alguna de nosotras se quedara con ellos ¿Quién te duele al pensarlo en los brazos de otra?-

Sorpresivamente su pregunta dió en el blanco pero no quise admitirlo.

-A ver ya. Obviamente no voy a hacer lo que digan ustedes sin dudarlo un momento, pero necesito algo de retroalimentación positiva para no sentirme tan confundida ¿vale?, necesito el consejo de cada una-

-Pero si la que nos da consejos siempre eres tu-

-Cierto amiga, el problema de que seas tan centrada y sobre pienses todo, es que difícilmente hay algo que abundar-

-Mira, ambos tienen sus cualidades y puntos en contra, no se trata de los demás, si a esas vamos, tu familia va a votar por Santiago y tus amigos por Daniel-

-Y ¿Ustedes?-

Gaby respondió primero. -Pues Santi ha cambiado realmente, recuerda que no se hubieran separado de no ser por una situación que era insoportable, pero en todo lo demás era muy bueno como esposo, de hecho cuando se fué, esperabas que regresara y lo único que querias de él, era que cambiara en ese aspecto nada más, sin embargo a avanzado mucho en otras áreas también-

-Claro, aunque yo también soy otra-

La Beba intervino;

-Entonces Daniel, aunque no tienes la misma complicidad con él, es una historia nueva, redescubrir el enamoramiento y las relaciones llenas de proyectos y esperanzas; ya no van a tener hijos  y eso se  elimina mucho estrés en la relación, y es que el asunto de los hijos es todo un tema-

-Sí,  no tendríamos hijos en común pero ya los tenemos por separado y en su caso, su hijo es preadolescente, eso no me agrada mucho, me queda claro que si el niño no me acepta, para mí va a ser muy incómodo-

-¿Cómo no va a quererte? Eres muy buena con los niños, con el talento que tienes dibujando siempre los emocionas y la mayoría te adora, ya deberías haberlo conocido- La Beba rebozaba optimismo.

Gaby parecía haber muteado la conversación y seguía reflexionando sobre su argumento;

-Hay que reconocer que Santiago merece un punto por haber mandado a paseo a la suripanta esa y contártelo, claro que lo hizo como una confidencia y no para que te regodearas, él es un caballero. Además, estar trabajando en su desarrollo personal sin esperanza clara, es algo prometedor, no parece condicionar su mejora personal a tu conformidad ¿no crees?-

La Beba recordó algo que quería comentar.

-Oye pero siguiendo con el tema de los hijos, eso de la niña de esa mujer; tiene catorce años y Santiago es muy atractivo, cuando dijo que lo miraba raro quien sabe a qué se refería, pudo ser desconfianza, pero para incomodarlo tal vez era otra cosa. Gracias a que no es un degenerado, pero qué tranquilidad de aquella, está muy feo eso de que no puedan mantener sus asuntos íntimos para sí y respetar a sus hijos-

Gaby estaba de acuerdo:

-Eso no es tranquilidad es descuido, mis hijos son hombres y en la vida les planté en la cara a mis parejas, uno nunca sabe y ni hablar de andar contando intimidades. Luego se andan quejando de que no saben por qué los hijos son rebeldes o andan en malos pasos-

-Bueno, mis hijos conocen a Daniel y ya saben que hay algo ahí, así que debe ser notoria nuestra inclinación- Dije con algo de pena, la Beba inmediatamente replicó;

-Sí, pero cuando tus hijos se dieron cuenta ya eran adultos independientes y no lo supieron porque andabas por ahí con indiscreciones, Daniel es un hombre sin compromiso que puede pararse delante de quien sea honestamente y se presentó como un caballero, hoy en día ¿cuántos hombres llegan a decirle a tu hijo?, "Gracias por confiar en mí, regresaré a su madre sana y salva, es un placer conocerlos" Daniel es un alma antigua por eso se atreve a hacer ese tipo de cosas, hoy en día a los hombres educados y formales les llueve odio de algunas personas no muy educadas por cierto, ya nadie se anima a tener buenos modales-

Gaby salió de sus pensamientos en ese momento -¡Ah no!, me perdonas Beba pero no es el único, Santi fuera de la alcoba y los problemas que hayan tenido en ella, es todo un protector y de modales está perfecto solo que es muy sencillo y no exagera pero me consta que tiene toda la autoridad de cualquier hombre íntegro, si bien dió un mal paso, todos cometemos errores en la vida y ya es distinto. Además sabe bien que merece su castigo, pero no mató a nadie como para merecer odio eterno-

-Vaya, cómo cambian las cosas, uno supondría que ibas a estar de lado de Daniel y la Beba de lado de Santiago, con razón me confundo, ni ustedes se ponen de acuerdo-

-Es que podrías tener lo mejor de los dos, te quedas con ambos y fin, yo sigo pensando que esa es la mejor opción-. La Beba apoyó a Gaby chocando las manos

-Pues no creo que ellos estén de acuerdo con eso, si se me ocurriera hacer algo semejante yo creo que ahí si me mandan ambos a paseo; como bien dicen ambas, ellos son hombres maduros y formales que no van andar en relaciones tóxicas, se mantendran a raya o dimitirán si los rechazo. Daniel ya no desea seguir con esa vida de soltero, quiere un matrimonio sólido y Santiago se hará a un lado si me decido por Daniel, seguirá cerca de sus hijos pero respetará mi espacio aunque diga que esperará desde lejos.

-Pues bueno está el caso- Gaby no se veía convencida de nada -Entonces echa un volado-

las miré entrecerrando los ojos y después de un momento exclamé como si todo fuera obvio -¡Pero por supuesto, eso es lo que me hace falta! ¡Es la solución, gracias por esclarecer todo!-

Las dos abrieron los ojos sorprendidas cuando captaron que hablaba en serio.

Hoy amanecí cansadaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora