capítulo 37.

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Era horrible estar en esa situación en la que ella se encontraba.

Sin ser nada, sin tener ningún derecho a nada; estaba enojada y por el simple hecho de no ser nada, no podía reclamarle nada. No podía decirle nada.

Tenía que tragarse sus celos, su enojo e impotencia.

Había tomado una decisión, tenía que ser firme a ella. Pero lo cierto era que... no podía.

Quería demasiado a Anthony.

Su peor temor se había hecho realidad. Anthony tenía el poder de destruirla en cuanto quisiera.

¿Y ella? Ella tenía que irse antes de que pudiera ser peor.

[...]

Anthony: ¿Qué?

Danaé: Es lo mejor, Anthony.

Danaé: Desde hoy, 25/12/2023, decido renunciar a tí por completo. Ahora sólo podré y tendré que quererte únicamente como un... amigo.

Danaé: Espero y respetes mi decisión.

Anthony: Danaé...

Danaé: Quiero que seas felíz, Anthony.

Danaé: Yo, jamás y nunca podré ser igual a las demás con las que has estado.

Danaé: No puedo ofrecerte algo Normal porque no puedo. No me siento preparada, no ahora.

Danaé: Quiero que seas felíz aún si no es conmigo. Tu felicidad siempre será mi felicidad. Y... Quiero que así sea.— enviado.

Danaé apaga su celular, y empieza a llorar.

Por suerte, los señores Evans habían salido hacer unas pequeñas compras, pero no tardarían mucho en volver a casa.

No lo iba a bloquear, no iba a bloquear a Anthony.

Le ofreció su amistad ante todo, y también había prometido estar siempre.

Algo que a la larga... Es difícil.

||31 de diciembre del 2023.
         Último día de ese año.

Anthony y Danaé quedaron en buenos términos.

Bueno. Hasta donde se  pudo  haber llegado a "Buenos términos".

Se encontraba en casa de su familia materna para recibir el año.

Al señor Evans le había tocado trabajar ese día.

Era lamentable, pero era algo a lo que la familia ya estaba acostumbrada a estar.

Se había vuelto su... Tradición. Por así escribirlo.

Anthony y Danaé a pesar de haber quedado como buenos amigos, a partir de ese día... Ese último día de ESE año.

Todo cambiaría para ambos. Pero sobre todo...

Para Danaé.

—¡Tres! ¡Dos! ¡Uno!— contó el emisor a través de una radio.

—¡Felíz año familia!— entonó a una sola voz, la familia materna de Danaé.

Mientras que todo el vecindario y por supuesto, la familia se deseaba el felíz año nuevo; el celular de Danaé suena instantáneamente.

Por supuesto, luego de haber deseado un felíz año a las personas con las que estaba, se aparta a un sitio sin muchas personas para revisar su celular nada más y nada menos para encontrarse con dos mensajes de dos personas muy queridas e importantes para ella.

Un Mundo Distinto.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora