Bueno. Después de un fin de semana tranquilo, finalmente había llegado el día lunes. Un día que... bueno. Ojalá no hubiera llegado nunca para Danaé.
Ella no tenía clases ese día, y bueno, se despertó algo tarde.
Ese día transcurrió tranquila y extrañamente bien. Era demasiada tranquilidad para ser real.
Durante el día estuvo ayudando a su madre con la limpieza de la casa, y bueno, también servía de distracción para no pensar en Anthony.
Después de todo...los quince años eran una fiesta de la cuál nadie salía tan temprano. Al menos... No los jóvenes como Anthony o cualquier otro de hoy día.
—Terminamos hija, ya puedes retirarte.— le dijo la señora Evans mientras bajaba de un banquillo.
—¿Segura mamá?, ¿No te falta nada?— preguntó extrañada. No pensó que fueran acabado tan rápido, osea... El tiempo no había transcurrido tan rápido, ¿no?
—Aunque parezca extraño, hemos terminado. Gracias tesoro.— se sacudió las manos con el pantalón que llevaba puesto.
—Está bien, entonces.
Danaé subió a su habitación para darse un baño, después de haber limpiado tanto y haberse ensusiado, era lo que quería. Lo necesitaba.
...
Había salido del baño cuando se dirigía a su cama secándose el cabello que aún seguía húmedo.
Se enrolló la toalla en la cabeza y luego se tiró a la cama, apoyando así su espalda en la pared para mejor comodidad.
Tomó el celular que había dejado en la pequeña mesita al lado de su cama y lo encendió.
Estuvo un rato divagando por Instagram, face e incluso tiktok. Pero no había nada irrelevante.
Así que optó por irse a la mejor aplicación de todas y a la más usada por las personas de hoy día.
WhatsApp.
Le dió un toque a la pantalla de su celular que marcaba a la aplicación y más rápido que inmediatamente ya estaba allí.
Tenía unos... ¿qué?, ¿10 mensajes?
En efecto. Eran de Regina. Qué en cuanto abrió esos mensajes, solo eran mensajes para... ¿Preguntarle si la querría si fuera una...gomita?
«¿Es esta nuestra mejor amiga?»— se encontró preguntándose así misma internamente.
Tuvo que respirar profundamente para poder centrarse y responder cada uno de los mensajes de su mejor amiga.
Aún con sus momentos raros, así la quería y la amaba.
Tomó su tiempo para responder a cada uno de los mensajes de su mejor amiga para luego dejar de responder un rato e irse a ver los estados.
«Oh. La pasión de mi vida. Ver la vida de las demás personas en foto».
Bueno, ¿Qué les podría decir? Tanto la conciencia de Danaé cómo sus mismos pensamientos eran... Extremadamente únicos como ella.
Pero... Mientras que veía los estados de las personas, casualmente Anthony decidió subir un estado de whatsapp.
Decidió abrirlo sin saber que al ver eso sería el inicio de su desgracia.
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Un Mundo Distinto.
Spirituelles☆||NOVELA CRISTIANA||☆ Muchas veces nos hemos preguntado: ¿Donde estaba Dios? ¿Por qué lo permitió? Y... A través de ésta historia, puede que encuentres tu respuesta a ello. ¿Estás comprometido con Él? ¿Realmente lo estás? A raíz de varias cosas, D...
