Capítulo 24.

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Llegó el esperado día donde Danaé le colocaría fin a una amistad que aunque en un principio la idea de solo pensar en dejar de ser amiga de Diego le doliera... Finalmente había optado por alejarse y decirle adiós.

En buenos términos, obviamente.

Pero bueno, una cosa es lo que piensa el ser humano y otra cosa es lo que Dios tiene preparado para con nosotros.

Era la hora de castellano, mientras que algunos compañeros de clase se encontraban haciendo unas exposiciones que tenían pendientes para con la profesora.

Diego y Danaé se encontraban en una esquina del salón y... Finalmente todo se acabaría.

O tal vez, no.

—¿Y bien? ¿De qué vamos hablar?— preguntó mientras jugaba en su celular.

Danaé lo miró de mala manera, pero, tenía que hacerlo. Tenía que dejar su orgullo de lado y hablar de lo que sería a partir de ese momento.

—Bueno— tomó aire y lo soltó lentamente —, En realidad, quiero llegar directamente al grano contigo. Diego.

»Sabes que nuestra amistad ya no está funcionando como antes. Ya nisiquiera hablamos o algo parecido, estamos concientes que esto no es bueno, y realmente quisiera saber cómo quedaremos finalmente con esto; Porque está claro, que mejores amigos, de esta manera, no podemos ser.

—Hmj. Entiendo— dijo en voz baja mientras aún jugaba en su celular.

—Y ajá, bueno. ¿Cómo vamos a quedar?— preguntó—. Tenemos la opción de ser conocidos.

Hizo una pausa y vió que Diego se había tensado pero este hizo como si nada le hubiera afectado.

—O... podemos quedar como amigos; aunque no sé si sea lo más prudente— finalizó.

Diego apagó su celular, lo dejó de lado, y se enfocó en Danaé.

Suspiró y respondió:
—Honestamente... ¿Para mí? sería una falta de respeto considerar conocido a alguien que llevas varios años conociendo y hacer como si no hubiera pasado absolutamente nada.

»Bueno nada, me gustaría que quedáramos como amigos, que nos tengamos la confianza para contarnos las cosas y si ambos tenemos una dificultad, contaremos con el otro para estar allí.

Oh sí, y eso se te hizo demasiado bueno las veces que lo hiciste ¿No?

¡JA!  ¡Es cierto! Tú nunca has estado allí.

Danaé pensó todo lo que Diego le había dicho, pero lo que más le hizo ruido fueron las últimas palabras de "contaremos con el otro".

—¿Amigos con confianza?— ironizó.

—Sí.

Lo volvió a pensar y está vez con más profundidad.

Era verdad que Diego no había sido su execelente mejor amigo, pero había sido SU mejor amigo durante varios años, y aunque nunca estuvo para ella en sus peores momentos, lo quería muchísimo. Y no quería que se fuera así tan bruscamente..

Y sí. Se había hablandado.

Oh niña, adoro el corazón tan lindo que tienes. Pero también es nuestra peor perdición.

Bueno, eso se tomaría como nota en un futuro no muy lejano.

—Está bien. Quedaremos como amigos.— respondió finalmente.

—Perfecto.— respondió con una sonrisa.

—¡Pero!

—¿Qué?— se le borró la sonrisa.

Un Mundo Distinto.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora