LORENA.
—Enséñame a bailar bachata —suelta Iván de la nada y miro a mi alrededor para convencerme de que me lo está diciendo a mí.
—¿Fue por eso que me mandaste un mensaje diciendo: Lorena, ven rápido, ayúdame? —pestañeo suspicaz, esperando su explicación.
—Sí —confirma, asintiendo lentamente.
—¿Por qué?
—¿Porque quiero aprender...? —responde de forma vacilante como si ni él mismo estuviera seguro de la razón.
—¿Teniendo un brazo quebrado? —señalo, observando el cabestrillo que sostenía su brazo mientras él asentía lentamente —Sabes que solo vine porque pensé que te habías hecho daño, ¿no?
—No —rodé los ojos frustrada.
—Me escribiste sin saber si podía bailarlo... —suelto un suspiro cuando se queda callado sin mencionar nada —. No soy una profesional, pero sé algo.
—Con eso está bien.
—¿Al menos puedes decirme el porqué quieres aprender?
—Mañana iré a una fiesta. Por eso —contesta, rascándose la nuca con su mano libre.
—Oh, ya veo. Quieres conquistar a algunas chicas —deduzco cruzándome de brazos.
—¿Se podría decir?
—Las conquistarás para que te tengan pena por lo del brazo, pero también por ser un "buen bailarín". Ingenioso, chico del ascensor —hago mención de la antigua forma en la que me dirigía hacia él y sonríe abiertamente —. Entonces empecemos.
•○•○☆○•○•
Finalmente, luego de tantos minutos, me senté en el sillón cansada soltando un largo suspiro.
—Progresé, ¿no? —me cuestiona Iván con demasiada ilusión en el rostro.
¿Debería mentirle? Sí...
—De que ya no pareces un palo tieso... —entrecierro los ojos buscando qué decirle al respecto —. Sí progresaste.
—Aprendo rápido, ¿no? —exclamó con entusiasmo.
—Iván, ya es de noche —le recuerdo con un tono de desesperación —. Quiero descansar. Me dices como te va mañana —me levanto lentamente del sillón lista para irme hasta que escuché su voz por lo bajo.
—Lorena —volteé a verlo casi de inmediato —, te invito a que vayas a la fiesta conmigo —parpadeo varias veces sorprendida sin saber qué responder —. Por favor.
Arrugo el rostro con disgusto. El hecho de ir a un lugar repleto de gente que no conozco en vez de estar sola en mi casa comiendo algo yo misma y viendo una serie...
—No gracias —hago el ademán de seguir mi camino e Iván me detiene sujetándome del brazo.
—Es en la casa de la otra vez. Creo que los chicos irán.
La imagen de la pelirrosa cruza por mi mente y comencé a cuestionarme, ¿cómo estará? No la he visto en casi dos semanas.
—Ivy... —pronuncio si nombre en voz baja.
—Sí, ella irá —me interrumpe rápidamente.
Una sonrisa involuntaria apareció en mi rostro y cuando mi mirada se encuentra con la de Iván, cambié mi expresión tratando de mantenerme seria. Me aclaro la garganta y digo:
—Está bien.
Iván soltó un suspiro mientras soltaba su agarre de mi brazo, aproveché el momento para salir del apartamento luego de despedirme.
ESTÁS LEYENDO
Inevitablemente Tuya
ChickLit¿Y si por accidente te reencuentras con el chico que te botó la maleta en el metro? ☪ Lorena acaba de mudarse a Brooklyn y para su mala suerte se encontró con Iván, el chico que le botó la valija y no paró de mirarla fijamente desde su encuentro. Am...
