IVY.
Al despertarme, me encontré en una situación inusual, estaba completamente abrazada contra el cuerpo de Lorena. Toda mi cara se encontraba enterada entre sus pechos, inhalando su dulce aroma. Sin darme cuenta, mis brazos se aferraron a ella con más firmeza, disfrutando de la calidez de su cercanía.
Mi corazón estaba completamente acelerado y no parecía tener la intención de calmarse.
De repente, escuché un quejido suave provenir por parte de Lorena y quedé gélida en mi lugar.
¿La desperté?
Su cuerpo se removió contra el mío, buscando más contacto. Sus piernas me rodearon de la cintura, dejándome completamente atrapada por ella. Mi delicado y temeroso corazón, amenazaba con salirse de mi pecho solo ante esa acción, mientras todos los recuerdos de lo que sucedió anoche comenzaban a inundar mi mente.
La besé y me correspondió. ¿Eso significa que tendré una oportunidad con ella? Me ha dicho que sí quiere conocerme y en ningún momento ha rechazado mis acciones. ¿Era eso una buena señal?
Sin darme cuenta, me estaba volviendo a quedar dormida. Me sentía segura a su lado y ese sentimiento era simplemente maravilloso. De pronto, sentí los dedos de Lorena acariciar suavemente mi espalda de arriba hacia abajo, haciéndome cerrar los ojos completamente.
-Shh -susurró en una voz casi adormecida, como si fuera una niña, mientras me comenzó a dar leves palmadas en la espalda para ayudarme a reconciliar el sueño más rápidamente.
Sentir el roce de sus dedos, me hacían imaginarme otras cosas, lo que despertó en mí pensamientos más intensos. Imaginaba cómo esa misma parte de su cuerpo podría tocarme en algunos lugares específicos, generándome alivio y placer. Mientras nos besábamos, llevada por la emoción, vociferaba su nombre una y otra vez, comentando lo mucho que disfrutaba esa sensación que aumentaba la pasión en un lugar en especial de mi ser.
Hice el intento de alejar esos pensamientos lo más rápido posible, pero su presencia lo hacía imposible.
Maldición, Ivy, ¡tienes que calmarte!
•○•○☆○•○•
Eran cerca de las nueve de la mañana y todos ya estábamos despiertos, menos Lorena.
Cada uno se encontraba colaborando en la preparación del desayuno. Yo me encontraba mezclando los huevos y tomates para hacer un omelet, cuando de repente, sentí una pequeña presencia a mi lado y, en un instante, se encontraba abrazándome del brazo.
Sabía exactamente quién era y por esa razón, volteé a verla con una cálida sonrisa.
-Al fin despiertas -le susurré para que solo las dos escucháramos.
-Buenos días para mí, supongo.
-Siempre terminamos en la misma situación; yo preparándote el desayuno.
-¿Un gracias es lo que quieres escuchar de mi parte? -se acurrucó más contra mí -. Gracias -dijo, levantando la mirada para verme con una amplia sonrisa de labios cerrados. Sus ojos achinados me causaban una ternura que me hacían derritir por completo el corazón.
Su cabello estaba desordenado por su mal forma de dormir y con mi mano libre, intenté arreglarlo un poco. Se movió para fijarse en la mezcla que estaba preparando.
-¿Eso es huevo con tomates?
-Sí -respondí, animadamente, sin poder dejar de pensar que sus pechos seguían rozando demasiado mi pobre brazo.
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Inevitablemente Tuya
Genç Kız Edebiyatı¿Y si por accidente te reencuentras con el chico que te botó la maleta en el metro? ☪ Lorena acaba de mudarse a Brooklyn y para su mala suerte se encontró con Iván, el chico que le botó la valija y no paró de mirarla fijamente desde su encuentro. Am...
