CAPÍTULO 41

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IVY.

La mirada de Lorena se dirigió hacia esa dirección, mirándolo fijamente. De repente, se enderezó de golpe al escuchar el sonido de la puerta abriéndose. Con un movimiento apresurado, se apartó de mi cuerpo, evitando mi mirada. Volteé a ver y, de inmediato, una tensión instantánea se apoderó de mí; ellos nos habían visto. Timothy y Eliot aparecieron, inmersos en una conversación sin apartar su mirada de nosotras en ningún instante.

—¿Todo bien? —preguntó Timothy, levantando las cejas con una pizca de curiosidad.

—Solo... estábamos hablando —murmuré, sintiendo cómo su mirada me atravesaba, causándome incomodidad.

Timothy y Eliot al parecer notarlo, intercambiaron miradas, conscientes de que algo estaba sucediendo entre nosotras.

—Ah, sí —Eliot dejó escapar una risilla, a la que correspondí con una media sonrisa sin gracia. Pero al volver a intercambiar miradas, su expresión se tornó seria y tragué saliva, esperando que no hubiera malinterpretado las cosas —. Estaban muy cerca, ¿por qué parece que sí hubiera pasado algo? —comentó, manteniendo su mirada fija en la mía y lo único que podía sentir era mi el latir de mi corazón, que parecía estar a punto de desplomarse por los nervios.

—Iván lastimó a Lorena —dejé escapar, intentando que eso lo hiciera olvidar de lo otro.

—¿Hizo qué? —Timothy me miró fijamente, para luego intercambiar miradas con Eliot como si no pudiera creer lo que había salido de mi boca.

—Me tengo que ir —justo en ese instante, Lorena dio unos pasos hacia adelante, con la intensión de escapar. La detuve del brazo con cuidado, sintiendo la mirada penetrante de los chicos clavada en nosotras —. Ni te atrevas —dijo como si supiera exactamente que diría algo que iniciaría otra discusión. Volteó a verme de reojo y siguió caminando, pasando al lado de los chicos con una determinación que me inquietó.

—Lorena...

—No me hables, sigo enfadada contigo —los chicos se sorprendieron al escuchar lo último y se acercaron aún más a mí con la impresión de bombardearme de preguntas.

—¿Qué hizo Iván? —Eliot me miró con seriedad y no me quedó de otra que soltar la sopa.

—Al parecer la forcejeó y le dejó marca.

—Espera, ¿cuándo fue eso? —me interrumpió Timothy y me encogí de hombros al no saber la fecha exacta —. Hoy me di cuenta, pero parece haber sido algo reciente —Eliot parecía pensativo al mirarme a lo que le fruncí el ceño esperando a que dijera algo —. ¿Qué sucede?

—Nada —negó, pareciendo aún más absorto en sus pensamientos —. Solo que acabo de recordarme de un suceso que ocurrió el otro día —ambos guardamos silencio, mirándonos los unos a los otros, sintiendo la intriga del momento —. Al parecer, Lorena logró escuchar la plática que estaba teniendo con Iván. Básicamente, me estaba diciendo que pronto se iría.

—Espera —lo interrumpí con emoción —. ¿A dónde se supone que se va?

—Te lo ha escrito por mensaje —recordó Eliot y me encogí de hombros sin tener idea de qué estaba hablando —. Ha renovado contrato con la empresa con la que estaba trabajando en Nueva York.

—¿Se va? Ya era hora. Pero eso no es la gran cosa para que ella hubiera querido que él le diera explicaciones. A lo mejor, el idiota, pensó que era lo contrario, que Lorena se iría a llorar por eso, pero lo único es que ella no quería confrontarlos y aceptar de que los estaba escuchando —me autoconvencí, sintiendo de que fue así mismo como lo dije. Me enserié y mi enojo creció al darme cuenta de que tal vez, él estaba de acuerdo con mi hermano —. No me digas que crees que el hecho de que él la haya querido alcanzar es una excusa para dejarle marcas.

Inevitablemente TuyaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora