IVY.
Mi cuerpo descansaba pesadamente sobre el sofá mientras miraba al vacío, mis pensamientos apoderándose cada vez más sobre mí, dejando que ni yo pudiera detenerlos.
Sonrío ampliamente soltando un suspiro soñador cuando su recuerdo cruza por mi mente una vez más.
《¿Por qué piensas tanto sobre eso?》Me regaño mentalmente.
《No es "eso", es una persona》Respondo con una sonrisa.
《¿Por qué no dejas de pensar tanto en ella?》
En ese instante, escucho el toque de mi puerta y me incorporo observándola detenidamente.
No esperaba a nadie...
Camino lentamente hasta detenerme frente a la puerta, quito el seguro de esta y la abro con cuidado.
—Hola —me encuentro con el rostro de Celine más animada que nunca y le respondí el gesto con una leve sonrisa.
—Hola.
Me aparto lentamente dándole el espacio de entrar para después volver a cerrarla. Ella camina directamente hacia la sala y se sienta en el sillón.
》¿Qué te trae por aquí? —me digné en preguntar mientras me sentaba en otro sofá.
—¿No te puedo venir a ver? —respondió en un tono serio y negué con una sonrisa en el rostro.
—Es que vienes casi todos los días —tajo y se encoge de hombros —. Pero sé que esta vez es diferente, así que dime.
Levanta las cejas ligeramente sorprendida y suelta un bufido.
—Bueno, sí. Es que está pasando algo y tengo dudas —me observa directamente y traté de descifrar a qué se refería exactamente.
—¿Es de mí?
—Claro, cariño.
—Ah —fue lo único que pude responder porque mi mente estaba demasiado ocupado preguntándose en qué mal había hecho ahora para requerir una charla de estas.
—Quiero que seas sincera conmigo, ¿sí?
—Claro...
—Hablo en serio —me amenaza con la mirada y asiento rápidamente —. Bien, entonces, esta es la cosa: estos días te he visto muy... —trata de encontrar las palabras adecuadas — no muy normal —levanto las cejas sorprendida sin saber aún qué punto quería tocar.
—¿A qué te refieres con eso? Si te refieres a que el otro día tenía una cara de querer asesinar a alguien, no es nada anormal —aclaré.
—No —agita las manos en el aire —. Lo que quiero decir es que te ves un poco más alegre.
Una risilla se me escapa al no saber cómo reaccionar ante ese argumento. Alegre, ¿yo?
—¿Más alegre? Se más específica, Celine. Más bien, sé totalmente honesta, así eres.
—¿Quieres escuchar sinceridad? —me mira suspicaz y trago saliva. ¿Quería yo sinceridad? Ahora, ella no iba a decirme sus dudas sin rodeos —. Si eso quieres... pero antes —me apunta directamente —, escúchame atentamente. Te he visto en situaciones en las que sonríes sin una razón aparente, pero no es una sonrisa cualquiera, es como si estuvieras soñando despierta pensando en alguien. Así que aquí va mi pregunta, ¿estás enamorada?
Mi cuerpo se paraliza en ese mismo instante y una oleada de nervios se extiende por todo mi cuerpo dejándome completamente confundida. La sensación de un ligero cosquilleo en el estómago comenzaba a abrumarme.
ESTÁS LEYENDO
Inevitablemente Tuya
Literatura Feminina¿Y si por accidente te reencuentras con el chico que te botó la maleta en el metro? ☪ Lorena acaba de mudarse a Brooklyn y para su mala suerte se encontró con Iván, el chico que le botó la valija y no paró de mirarla fijamente desde su encuentro. Am...
