1 mes después. 25 de diciembre.
TIMOTHY.
Nunca pensé que estaría en una situación así. Las semanas transcurrieron rápido desde aquel encuentro con Ivy. No era mi intención que pensara que las estaba espiando; solo me desesperó saber que, como siempre, yo era el único que no me enteraba de nada como siempre.
No le di demasiada importancia al tema hasta que Ivy dejó de hablar de Lorena de manera drástica. Nadie la había visto, no respondía los mensajes y, cuando le hice la pregunta a ella, quien parecía tenerle un cariño especial, mostró indiferencia inquietante como si quisiera olvidar esos momentos.
No hubieron más encuentros, nuestro grupo quedó abandonado. Iván estaba muy ocupado trabajando, Celine también, Timothy entrenaba cada día para entrar a un equipo de baloncesto, yo seguía haciendo programas digitales e Ivy...
Ella desapareció cuando Lorena lo hizo.
Algo sucedió entre ellas, lo sé.
Celine me envió la dirección de Lorena sin cuestionar nada. Supongo que estaba de malhumor al tener que trabajar en navidad. Antes de pasar por su apartamento, recibí un mensaje de Iván; quería que le comprara flores. Según él, ellos ya no hablaban en absoluto.
Trataba de entenderla. Ella también había llegado a la ciudad para construir su vida desde cero, sin nadie. Fue la casualidad que se encontrara con Iván, pero él cometió un error a pesar de que no quiere aceptarlo.
Sin embargo, eso pareció afectar más a su hermana que a la propia Lorena, y eso fue suficiente para hacerme reflexionary recordar aquel día.
Llegué a su edificio y comencé a buscar el número de su puerta. Pronto anochecería. Encontrar flores en invierno era complicado mientras luchaba contra el frío. Al final, terminé escongiendo un ramo de lirios blancos; espero que le gusten.
Toqué la puerta con cierta urgencia y, de inmediato, como si estuviera esperando por la llegada de alguien, la abrió con una enorme sonrisa en el rostro. Sus fracciones que contragieron, su ceño se frunció sin borrar del todo su sonrisa; no me esperaba a mí.
—Feliz navidad Lorena —sonreí. Sus ojos verdes descendieron hasta el ramo que llevaba entre mis brazos y se lo extendí —. Un detalle para ti.
—Gracias —correspondió el gesto, tomando las flores. Miró detrás de mí, buscando por algo que no estaba. Pareció darse cuenta de ello y me permitió entrar antes de cerrar la puerta.
—Me sorprende ver que tu apartamento quedó congelado en el tiempo —comenté al notar la diferencia. Afuera, todas las casas estaban repletas de luces brillantes y adornos; aquí no.
—Estoy bien con eso, he estado tan ocupada con el trabajo que pasé por alto estas fechas —sonrió de lado y sobre la baldosa de la cocina yacía un ramo de rosas azules que ya marchitas, pero ella aún las conservaba en agua.
—¿Trabajo? —cuestioné, sorprendido al recordar las innumerables de veces que Ivy le encaraba que no tenía uno.
—Eh... sí. Llevo casi un mes trabajando desde casa, la verdad —dijo sin mucho entusiasmo, colocando los lirios en un nuevo jarrón mientras yo seguía observando las rosas —. Quería distraerme un poco.
—¿Distraerte? —alcé las cejas inconscientemente —. Pensé que me dirías: Necesitaba más dinero.
Ella me observó con detenimiento y soltó una risa suave. Una risa que parecía debatir entre la felicidad y la tristeza.
—¿Qué hay de tu familia? ¿No irás a celebrar con ellos? Verás, no tengo nada preparado —cambió de tema, indicándome que me sentara en el sillón.
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Inevitablemente Tuya
Genç Kız Edebiyatı¿Y si por accidente te reencuentras con el chico que te botó la maleta en el metro? ☪ Lorena acaba de mudarse a Brooklyn y para su mala suerte se encontró con Iván, el chico que le botó la valija y no paró de mirarla fijamente desde su encuentro. Am...
