Tori
Me siento extraña viajando a la boda de la ex de Artem, aunque él parece indiferente, durante el vuelo solo ha mirado su laptop mientras yo me siento nerviosa y algo angustiada, no entiendo la razón pero así me siento.
Llegamos tarde, nos tocó ir al hotel para vestirnos e ir directo a la recepción, que según me explicó Artem está algo alejado en uno de los terrenos de la familia de Irina, según me explica su familia es muy cocida y posee muchos terrenos aquí en Texas, según él ni siquiera saben con quien se casará, no se si lo dice para aparentar que nada de esto le importa, pero escuche a sus hermanas nombrar a esta mujer, y se que fue o es importante para él, y quiero saberlo, ver su reacción al encontrarse con ella, quizás aun la quiere, quizás esto le afecta y por esa razón me insistió en no venir e hizo de todo para estar ocupado, sin embargo, estuve firme, quería verlo, quería saber si Artem aun la ama.
Y me siento estúpida, muy muy estúpida haciendo esto.
— ¿Estas lista? — Artem, entra a la habitación que compartimos, nunca me preguntó si quería una para mi, solo pido la suite matrimonial al llegar al lujoso hotel.
Me mira.
— Solo necesito... — le insinuó que me ayude con el vestido, es demasiado escotado, lo sé, pero fue un estúpido arrebato de celos.
¡Oh no! siento celos, eso es lo que siento por eso esta presión en el pecho, por eso esta angustia retorciendo mis entrañas, Artem me gusta, lo se, ya lo se, pero no solo es eso, lo siento como mío, y luego de lo que pase con Paul y mi hermana, esto es como una locura si se que aun Artem quiere a Irina.
¡SOY UNA ESTUPIDA MASOQUISTA!
Eso soy.
— Estas hermosa — dice y trató de esconder que me sonroja la manera tan intensa con la que me mira.
Artem tiene ese poder en mí, su maldita y profunda mirada que moja mis bragas.
Es sexo, solo eso, el y yo compartimos una atracción sexual muy profunda — me digo, engañándome, lo se, porque en este momento que me ayudarme con la cremallera del vestido Y sus dedos me rosan intencionalmente, mi corazón de un vuelto cuando susurra:
— Serás la más hermosa — sus dedos acarician mi espalda y cierro los ojos mientras aguanto la respiración.
Mi cuerpo, mi corazón y hasta mi alma reaccionan cuando están cerca de él, debería odiarlo por cómo comenzó todo, debería, pero este tiempo de los dos a solas, y dejándonos llevar me han mostrado otra cara de él, cariñoso, atento, extremadamente afectivo.
¿Llamarme solo para un café y un beso? ¿Quién hace eso?
En todas las relaciones que he tenido, he sido yo siempre la que llenaba de afecto para luego ser abandonada o engañada, sin embargo, con él aunque estoy alerta, hace siempre algo que me deja sin palabras.
Como en este momento que abraza mi cuerpo por la espalda y hace que me llene de su calor, mi trasero sintió algo duro y se que él también me desea.
Siempre me desea, siempre está dispuesto, nunca dice que no, nunca me rechaza, nunca.
Siento terror con todo esto que hace Artem en mi.
— Creo que llegaremos tarde — le digo mirándolo por sobre mi hombro, pero Artem esconde su rostro entre mi cabello, que decidí llevar suelto, y aspira el olor de mi cuello.
— Quedémonos aquí — me pide — ya te dije que no tenemos que ir.
Pero yo quiero ir, necesito saber que siente él.
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Me robe a la novia
RomantikTori Rusell, una química cosmetóloga en crecimiento, se entera en la noche de su boda, que su esposo la estaba engañando con su hermana menor, así que huye de la recepción, y en medio de su escape sufre un accidente que la lleva a la casa de un ele...
