CAPITULO 17

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Tori

Tori

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No, no esperaba ese beso, pero me beso y en verdad me di cuenta, que ese ruso loco tiene una boca para besar. Fue posesivo, rudo y hasta apasionado, no me crean, pero sentí tantas cosas luego que me soltó y no podía entender, mi corazón latió con desenfreno y mi mente estaba en blanco.

¿Cómo puede hacer eso solo con un beso?

Ahora estoy como idiota pensando en ir a su habitación, y hacer lo que me pidió: dormir con él.

Camino hasta la puerta de mi habitación y luego me arrepiento, pienso que solo será lo que me dijo: dormir junto. ¿Pero? Y si su intención ¿no es solo dormir junto? Y yo ¿por qué decidí hacerlo? ¿Será que eso quiero?

Estás completamente loca Tori — me reprendo en el minuto en que abri la puerta y salgo.

¿Qué estoy haciendo? — me cuestiono en el momento en que tocó y él inmediatamente abre.

Miro su rostro y luego su pecho.

Lleva su camisa blanca desabotonada y mis ojos no pueden dejar de mirarlo. ¿Por qué está tan bueno?

— ¿Pasa algo? — me preguntó y lo miró.

Sus ojos parecen hielo, pero noto curiosidad en ellos.

— Si...bueno...puedo pasar...— se me atragantan las palabra de los nervios.

Mis manos sudan y mis piernas tiemblan.

— Claro — dice y se trata dejándome entrar.

Doy unos pasos y me sorprendo al sentir que cierra la puerta, lo miro.

— Dime — disimulo y trato de desviar mis ojos de su pecho casi desnudo.

— Es sobre...bueno lo que dijistes...yo...solo... — ¿Por qué es tan difícil?

— ¿Vienes a dormir conmigo? — dice él sin problemas.

Asiento con duda.

— Bien...— camina hasta la cama — duermo del lado derecho, el otro es todo tuyo.

Me muestra la cama enorme y mi corazón no sé tranquiliza.

— Si, está bien — no me quejo, no acostumbro a dormir con nadie.

Estuve muchas veces con Paul pero jamás amanecimos juntos, esta sería mi primera vez. Es irónico cuando solo lo hago para poder complacer a este hombre y conseguir algo de libertad.

Camino hasta la cama y me quito la bata de baño que cubría mi pijama color violeta. Lo miro, pero Artem me da la espalda.

¿Me está ignorando? — pienso un poco indignada.

— Tomaré un baño — dice y lo veo desaparecer detrás de una puerta.

Exhalo un suspiro de alivio cuando estoy sola y miro a mi alrededor mientras me subo a la cama. Miro una habitación grande y espaciosa, tiene un sofá tipo L en un rincón donde está un escritorio con una laptop, veo un tv plana en la pared que da hacia el sofá y otras puertas con espejos que parecen un closet.

Me robe a la noviaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora