El coliseo seguía envuelto en un silencio pesado cuando el director Blad, con una autoridad imperturbable, se adelantó al centro del escenario. Su presencia era imponente, un recordatorio de la responsabilidad que recaía sobre sus hombros. La multitud, aún conmocionada por la brutalidad de la batalla y la aparición de la oscuridad en Creus, esperó con la respiración contenida mientras Blad hablaba.
"Después de lo ocurrido, se ha decidido que el torneo será suspendido," anunció Blad con una voz firme y clara. "No habrá un ganador declarado, ya que lo que se ha visto aquí hoy trasciende cualquier competencia. El acto de Creus, aunque extremo, ha sido una manifestación de la corrupción que Gorak abrazó. Debido a esta circunstancia y al reconocimiento de que Gorak estaba poseído por una oscuridad propia, se ha llegado al consenso de no sancionar a Creus."
La multitud murmuró, sorprendida pero aliviada. El consenso entre los profesores y Blad mismo estaba basado en el entendimiento de que Creus había sido víctima de fuerzas más allá de su control, una verdad que los más cercanos al combate conocían bien.
Mientras los murmullos se desvanecían, Creus, exhausto y aún temblando por el reciente enfrentamiento, se dirigió a los vestuarios del coliseo. Había una persona a la que necesitaba ver antes de tomar una decisión crucial sobre su futuro. Su amigo Valheim, quien había estado observando desde las gradas, esperaba ansiosamente. El encuentro con Valheim estaba cargado de una tensión palpable, una mezcla de preocupación y esperanza.
Cuando Creus llegó a la zona de vestuarios, Valheim estaba allí, sentado con el rostro entre las manos. Al oír los pasos de Creus, levantó la vista, sus ojos reflejando una mezcla de sorpresa y aprensión. El guerrero lo miró fijamente y, sin saber muy bien cómo reaccionar, retrocedió ligeramente, como si el mismo Creus hubiera cambiado de alguna manera aterradora.
Creus, notando el temblor involuntario de su amigo, se acercó con una voz cargada de melancolía. "¿También tú me temes?" preguntó con un tono que revelaba la profundidad de su propia angustia.
Valheim no respondió inmediatamente. Sus ojos, que solían brillar con confianza y camaradería, estaban ahora nublados por una mezcla de incomodidad y tristeza. Finalmente, murmuró, "No... No es que te tema, Creus. Es solo que... lo que has hecho, lo que pasó... es difícil de entender."
Creus asintió, su expresión reflejando una resignación que parecía pesarle. "Eso suponía," dijo en voz baja, "pero ahora, más que nunca, necesito entender lo que soy y cómo controlar este poder oscuro que me consume."
Con un último vistazo a Valheim, Creus tomó una decisión. "Voy a emprender un viaje, uno que me permitirá aprender más sobre mí mismo, sobre este poder y cómo mantenerlo bajo control. No sé cuánto tiempo llevará, pero es algo que debo hacer."
Valheim asintió, aunque la preocupación seguía visible en su rostro. "Haz lo que necesites hacer, Creus. Te esperaré, con la esperanza de verte regresar en paz."
Con una última muestra de afecto, Creus envolvió a Valheim en un abrazo sincero. Era un gesto que simbolizaba tanto la despedida como la esperanza de un futuro mejor. Se separaron con una comprensión silenciosa, sabiendo que este viaje era necesario para el crecimiento de Creus.
Al regresar al coliseo, Creus se dirigió a los profesores y al director Blad, que esperaban con una mezcla de gratitud y expectativa. Blad, aunque aún preocupado por las implicaciones de lo que había ocurrido, estaba dispuesto a escuchar a Creus.
"Quiero agradecerles a todos por sus enseñanzas y por su comprensión," comenzó Creus, su voz llena de sinceridad. "Este viaje hacia la oscuridad y el poder que ha emergido en mí ha sido una lección dura, pero necesaria. Aprendí mucho, no solo sobre mi habilidad, sino también sobre la fuerza de la voluntad y el valor de enfrentar nuestros propios demonios."
Blad asintió, reconociendo el coraje de Creus. "Tu valentía al enfrentarte a la oscuridad y tu decisión de buscar la redención son admirables. Te deseamos éxito en tu búsqueda de entendimiento y control."
Los profesores, con miradas de apoyo y aprobación, se acercaron para ofrecer palabras de aliento. La despedida fue emotiva, una mezcla de tristeza por la partida y esperanza por el futuro.
Con un último gesto de gratitud y un firme apretón de manos, Creus se despidió de todos. El coliseo, que había sido testigo de su lucha y su caída, ahora observaba su partida con una nueva perspectiva. Mientras se alejaba, la promesa de un nuevo viaje comenzaba a formarse, uno lleno de desafíos y oportunidades para aprender y crecer.
El sol comenzaba a ponerse, tiñendo el cielo con tonalidades de rojo y dorado que parecían simbolizar el nuevo comienzo de Creus. Su viaje hacia el entendimiento y el control de su poder oscuro era solo el primer paso en una larga travesía. La búsqueda de la paz interior y la reconciliación con su propio ser había comenzado, marcando el inicio de una nueva era en su vida.
Así, mientras el campo de batalla que había sido testigo de su caída y su resurgimiento quedaba atrás, Creus se preparaba para enfrentarse a los desafíos del mundo exterior y a los misterios de su propio corazón. Con cada paso, llevaba consigo la esperanza de encontrar no solo su propio camino, sino también la posibilidad de redimir y equilibrar la oscuridad que una vez lo consumió.
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Two Coins And One Side
Fantasytodo comienza con un joven Creus de 16 años , que es esclavo en el castillo de un noble llamado Sir Gerath , Creus con su ferviente deseo de libertad empieza con su plan
