Capítulo 5

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Sobreviví los días siguientes de la semana sin ningún otro momento vergonzoso, de lo cual estoy orgullosa.

Solo tengo clase con Lazarus los lunes, y el resto de la semana tengo otras clases. Tampoco me crucé con Draven, lo cual fue fantástico. No sé cómo podría mirarlo a los ojos después de haber dicho que su pintura era un asco, lo cual sigo manteniendo.

Me río internamente.

Estoy acostada en mi cama leyendo en mi Kindle. Es un dark romance, un romance entre un profesor y una alumna. Las escenas picantes están para comérselas. Me hace acordar a Lazarus y lo atractivo que es. Cierro los ojos.

Nyx no está. Sigue en clase. Hoy es viernes y mi última clase fue hace una hora, así que estoy disfrutando al máximo mi tiempo libre.

Vuelvo a posar mi atención en el Kindle y sigo leyendo desde donde me quedé. En el libro, la protagonista está con su profesor y él le pide que no haga ruido o la va a castigar.

Es tan intensa y provocadora esta escena que siento cómo mi parte íntima se empieza a mojar. En lugar del profesor del libro, me imagino a mí y a Lazarus haciéndolo.

¿Cuál es tu maldito problema, Raven?, me pregunto. No puedo estar fantaseando con mi maldito profesor, que encima me trató horrible el lunes, pero a mi cuerpo no le importa eso.

Con una mano sostengo el Kindle y con la otra comienzo a moverla hacia abajo, hasta posar en mi bajo vientre.

Necesito calmar mi deseo.

Justo cuando estoy a punto de tocarme, me interrumpe la puerta al abrirse bruscamente. Es Nyx.

—¿Qué estás haciendo, pedazo de aburrida? —me dice alegremente.

—Leyendo —respondo, nerviosa.

Casi hago algo de lo que seguro me arrepentiría. No puedo dejar que me caliente mi maldito profesor.

—Qué aburrido —me dice Nyx riéndose—. Ven a un bar con mis amigos. Son los que te dije que te quería presentar —me dice entusiasmada.

—No lo sé, Nyx... —respondo titubeante.

—Vamos, GothRaven, va a estar buenísimo. Vamos a beber, bailar, y quizás, si tenemos suerte, tener sexo —me dice alegremente.

Nyx se sienta en su cama.

—Quizás... —le digo.

No me gustan mucho los bares, pero no me vendría mal conocer nuevas personas y cambiar de aire. Puede ser divertido. Quiero vivir la experiencia universitaria. Solo se vive una vez, ¿no? Trato de autoconvencerme.

—La vamos a pasar súper bien y sé muy bien lo que quiero que te pongas —dice sonriente.

—No creo que tengamos los mismos gustos, Nyx —digo, mirándola de arriba abajo.

—Tú solo hazme caso —dice muy convencida—. En una hora pasa Josh a buscarnos, así que hay que vestirnos rápido.

—¿Qué tenías en mente? —pregunto. Espero que no me haga usar un vestido rosa. Detesto el rosa.

—Ya lo verás —responde.

Ella se para y camina hacia el armario. Comienza a rebuscar hasta que encuentra un vestido rojo. Es muy escotado, con un diseño que abraza la silueta de manera sensual. La tela es de un rojo intenso, casi como un fuego vivo, y el escote es profundo, dejando al descubierto justo lo suficiente para ser provocador sin ser vulgar. Las mangas son largas, pero ajustadas, y la falda cae con fluidez hasta la mitad del muslo.

—La vamos a pasar de lujo —dice completamente convencida.

Eso espero, pienso para mí misma.

LAZARUSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora