Estoy dibujando en mi cuaderno, tratando de liberar la tensión que experimenté anoche. Ese sueño me trajo tantos malos recuerdos, que necesito expresar mis sentimientos.
Estoy en el sofá, y debo decir que podría quedarme a vivir en él; es demasiado cómodo y hermoso.
Sé que tengo que contarles la verdad a los chicos y planeo hacerlo. No quiero ocultarles más mi pasado. Si quiero tener una relación con ellos, he llegado a la conclusión de que tengo que confesarles mi historia.
—¿Pajarito? —La voz de Draven me saca de mi estado pensativo.
—Draven. —Lo miro.
Él está tan guapo como siempre.
—¿Puedo ver lo que estás dibujando? —me pregunta.
No me gusta mostrar mis dibujos y mucho menos mi cuaderno, pero quiero que él lo vea, quiero que me entienda. Después de todo, él es mi novio, ¿no? ¿Puedo decir que es mi novio? Siento que lo nuestro es algo más profundo.
—Claro, Draven. —Le digo tímidamente.
Él se acerca y se sienta a mi lado, me rodea la cintura y me sienta en su regazo.
Le paso mi cuaderno y cierro los ojos. No quiero ver su expresión. Tal vez piense que soy demasiado rara. Tengo miedo de que me juzgue.
—Pajarito... tus dibujos son increíbles. —me dice tiernamente, dándome un beso en la mejilla.
—¿De verdad? —Aunque no lo miro, puedo asegurar que está sonriendo.
—Es muy tuyo, Rav. Este cuervo que has dibujado, con su plumaje oscuro y detalle gótico, casi parece cobrar vida. La forma en que las sombras juegan en su cuerpo y cómo sus ojos parecen observar desde el papel es simplemente fascinante.
—Me vas a hacer llorar, Drave. Nunca nadie me había dicho algo así sobre mis dibujos. Eres la primera persona a la que le muestro mi cuaderno.
—Pajarito, ¿puedo quedármelo? Quiero ver todos tus dibujos.
Por un segundo, el pánico me invade. Estoy aterrada. La vulnerabilidad me abruma.
—Sí. Te lo presto, Drave.
—Gracias, Pajarito. Tú viste mi pintura horrorosa, pero tengo más pinturas en mi oficina, en un cuaderno. También me gustaría que las veas.
Me río al recordar la vez que insulté su cuadro.
—¿Es igual de hermoso que el anterior? —le digo burlonamente.
—Esa boca te va a traer problemas, Pajarito. —dice juguetonamente—. Estos son dibujos que realmente me gustan y me representan. Quiero que también veas mi lado vulnerable.
—Eres tan lindo, Drave. Me encantaría ver tus dibujos y darte mi opinión.
—Cuervo, tenemos que hablar. Mejor dicho, todos tenemos que hablar. —Entra Lazarus en la habitación y se ve furioso.
Que no sea lo que estoy pensando, ruego en mi mente.
Draven: ¿Nos extrañaron? Porque nosotros sí. ¡Estamos de vuelta y tenemos mucho que contar, especialmente mi pajarito!
Raven: ¡Draven! No seas malo.
Lazarus:Nos vas a decir todo, Cuervo. Somos tus hombres y tenemos que saber todo de ti. Si les gustó el capítulo, denle like, comenten y compartan. Hacen feliz a mi creadora. ¡Gracias por leernos!
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LAZARUS
RomanceYo huyo de mi pasado. Huyo lo más rápido que puedo. La Ravenna que era antes murió ese día. Por suerte, fui aceptada en una universidad extremadamente exclusiva; no cualquiera puede entrar allí. Lo que nunca esperé fue que el dueño de la universidad...
