Mariana
Salto de la cama como si quemara para alejarme de él y de su tacto.
Lo veo hacer lo mismo rápidamente pero con la intención de llevar a mí.
— ¡No! ¡No te acerques! —grito asustada llevando mi mano hacia mi pecho al recordar el ardor que me hizo sentir. Es un demonio — mi vista se nubla a causa de mis lágrimas —
— Perdóname, no quería que sintieras dolor pero no me diste más opción
— eres un demonio...
Dimitri
— Es suficiente Mariana, ya es es momento de que hablemos como personas civilizadas, es la unica manera de poder aclarar todas las dudas que tienes. — le aseguro, mientras mantengo la distancia que ella desea conservar— Sé que estás asustada, pero tienes que saber que no hay motivo para estarlo, yo jamás te lastimaria, y si hice lo que hice allá afuera es porque estabas fuera de control, ¡Dios!, pretendias saltar un portón tan alto e irte descalza a quien sabe donde, en esas condiciones podía incluso atropellarte un auto. Sólo quería que estuvieses a salvo y me escucharas. Sé que eres una mujer valiente, y es por eso que te pido que uses esa valentía para enfrentar esta situación que sólo se arreglará si hablamos tranquilos y con sinceridad.
— no... no quiero estar cerca de ti— su labio inferior tiembla—
— y no lo estarás si no quieres— expreso sólo para convencerla porque en mí no está dejarla ir— pero debemos hablar, no hay de otra. — veo la duda cruzar por sus ojos pero aun así asiente resignada —
— bien, siéntate — la animo mientras me siento por igual en un lado de la cama, la veo hacer lo mismo de manera temerosa mientras echa hacia atrás su larga cabellera — ya que ambos estamos dispues a hablar y a escucharnos te contaré la verdad sobre mí y mi hermano.
—e-eres un de...
—no soy un demonio. Soy un vampiro — su ceño se frunce en cuanto esas palabras salen mi boca—
— ¿como que un vampiro? — me mira como si hubiese enloquecido —
—sí, lo soy y no creo que se te haga difícil creerlo después de hacer visto algunas características que sólo un ser sobrenatural podría tener — la veo asentir lentamente, y por su expresión deduzco que se esfuerza por aceptar que mi condición de vampiro es un hecho.—
—pe...pero te he visto comer ajo...— me rasco la cien he intento reprimir las ganas de reír —
— mi amor, todas esas cosas que has visto en películas la mayoría son mentiras. —aclaro—
— ah... vale, ¿entonces absolutamente todo es mentira?
— como vampiro puedo ir y venir a velocidad como ya lo habrás notado, mis ojos son rojos cuando uso mis habilidades, y por supuesto, mi fuerza es mayor a la de cualquier humano, pero tambien tienes que sabe que soy un hechicero, mi madre lo era, así que Henry y yo aprendimos lo que por herencia está en nuestro ser.
— ¿tu me...hechizaste? — coloca la mano sobre su pecho, lo cual me hace sentir una mierda por haber hecho uso de aquel hechizo que puse en ella—
— yo... lo hice, lo siento. Estás Adherida a mí, pero te prometo no volveré a someterte de esa manera
— entonces quítame el hechizo
Ojalá fuera tan fácil...
— nos estamos saliendo del tema, — evado su pregunta pues la única forma en que podría liberarse de mi hechizo de union es convirtiéndose en un vampiro, y que yo esté dispuesto a recitar el hechizo de desenlace, pero eso algo que no le diré, por ahora...— en cuanto a mi hermano, él hizo algo muy malo, sabía el dolor que podía acusarme y aun así lo hizo, fue por eso que lo golpee pero estará bien, es un vampiro y eso lo hace inmortal. Los golpes que viste no lo matarán ni nada por el estilo, no debes preocuparte ni pensar que soy un asesino
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Adherida a mi
VampireBienvenidas "- ¿Porque me haces esto?, Porque?""- Por que eres mía, de hecho, eras mía desde antes de nacer.Y por supuesto, desde antes de nacer, ya te deseaba.""- Un día te arrepentirás de todo lo que me haz hecho, y ese día no estaré aquí para esc...
