3 días después...
Mariana
10:13 pm
Aprieto fuerte la almohada bajo mi cabeza y le pido del cielo que calme en mí está impotencia que siento.
Miro de reojo aún en la oscuridad de la habitación al desgraciado de Hendrick durmiendo de lo más normal, lo cual provoca que mi respiración se contraiga de la rabia. Quizá solo esté haciéndose el dormido otra vez.
— deberías guardar tus miradas de odio para quien realmente se las merece, —mi corazón se acelera —
siempre he querido cuidar de ti y es justo lo que estoy haciendo ahora
— eres un cínico, no vales nada —escupo con rabia —
— respétame, ¿Acaso tengo que recordarte quien es la autoridad aquí?— me encojo en mi lugar llevándome por reflejo la mano a mi ojo morado. —
El me mira y pasa su mano por mí nunca para luego ponerse sobre mí. Veo su rostro medio a oscuras y él me observa neutro hasta que estira su mano para encender la lámpara en la mesa de noche.
De inmediato se pega a mis labios en en un beso brusco, quiero quitarlo pero se abre paso entre mis piernas y me congelo cuando empieza a frotar su miembro en mi.
— no.... ¡Déjame! — digo entre su asqueroso beso—
Entierro mis uñas en sus brazos pero no logro nada, al contrario, aumenta sus embestidas mientras gime como un cerdo. Mis lágrimas bajan sin aviso y solo puedo pensar en lo mucho que quiero golpearlo hasta verlo sangrar y suplicar.
Baja los tirantes de mi bata con tanto desespero que los rompe en el proceso dejando mis senos al descubierto.
— ¡no! — grito y lucho acelerada hasta que siento su fuerte palma estrellarse en un lado de mi cara dejándome aturdida. Siento su boca chupando uno de mis senos y no hago más que llorar, algo caliente baja por mi nariz y sé que es sangre.
Solo deseo que él se detenga pero no quiero que me vuelva a golpear como cuando intenté escapar.
— ¿Acaso creíste que no me iba a dar cuenta?. — me recrimina en cuanto me entra a la fuerza en su apartamento —
Maldición, quise creerte Mariana, en verdad que sí pero tenías que joderlo todo intentando escapar de mí. —se pasea como un león enjaulado— ¿Te ibas a ver con el bastardo de Dimitri? ¿Habla?
— no le digas así. Además, si ese fuera el caso no es de tu incumbencia, lo único cierto aquí es que si alguien mintió primero fuiste tú, sé que hiciste un plan con Evelyn para alejarme de él. —suelto sin poder aguantarme más —
— ¡todo ha sido por tu bien! Ese hijo de puta es un maldito bastardo
— ¡el único bastardo aquí eres tú que no puede comprender que jamás sentiré algo por ti! — su puño impacta en mi cara y caigo al suelo revolcándome del dolor. No hay llanto no gritos, pues siento que hasta el aire se me ha ido por el dolor del golpe —
Me quedo unos minutos acurrucada en el suelo con las manos en mi cara, hasta que siento como las aparta con cuidado y pone algo frío en el lugar haciendo que yo lo sostenga. Pasa sus manos bajo mis rodillas y me carga llevándome a la habitación.
— no sabes cuánto esperé este momento... — susurra con voz ronca sin despegar la vista de mis pechos —
— ¡¡Quítate!! ¡no quiero que me toques maldito asqueroso!!! —la fuerza vuelve a mí con el deseo de luchar hasta el final —
ESTÁS LEYENDO
Adherida a mi
VampirBienvenidas "- ¿Porque me haces esto?, Porque?""- Por que eres mía, de hecho, eras mía desde antes de nacer.Y por supuesto, desde antes de nacer, ya te deseaba.""- Un día te arrepentirás de todo lo que me haz hecho, y ese día no estaré aquí para esc...
