Florencia
Día viernes y para el Nicolás eso significaba una sola cosa, carrete.
Unos hueones del liceo organizaron un carrete por haber salido de cuarto y aunque casi siempre me niego a ir, esta vez si tenía ganas. Tal vez solo para celebrar que al fin salimos de ese liceo culiao.
Así que ahora íbamos camino hacia allá.
—Hoy día pienso curarme —habló el Nico a nuestro lado.
Con la Marti nos dimos una mirada.
—Nicolás, en todos los carretes dices lo mismo —lo miré mientras llegábamos a la casa.
—Florencia eri hocicona.
Solo le saqué el dedo de al medio y lo ignore.
—Porfa no empiecen ahora —se quejó la Marti.
Levante los hombros indiferente.
—Es tu hombre.
En eso mi amiga mira mal al Nico.
—Ya po Nico, córtala.
Mi hermano puso una cara de ofendido, con una mezcla de enojo.
—¿Así que la vas a defender? Chao no más —se acercó al Vicente—. Me llevo a mi amigo.
Al mencionar mi lo recalcó bastante.
El Vicente me dio una mirada divertida mientras negaba la cabeza.
—Déjalo, me da lo mismo —mencioné mientras los veía alejarse.
—Entonces eso significa... noche de solo las dos —me dio una mirada divertida.
Solté una risita y la agarré del brazo.
—Vamos.
Después de dos horas en el carrete no teníamos ni idea de dónde estaban los chiquillos, pero tampoco nos importaba tanto, porque estábamos caga de la risa en la cocina de la casa mientras la Martina me preparaba otro vaso.
—Ya entonces este será noventa pisos yyy... una caga de coca cola —se cago de la risa la Martina.
—Hueona con este si me voy a curar.
Está me guiñó el ojo.
—Eso es lo que quiero lograr —me miró divertida.
Solté una risa.
—Ahueona.
Acerque el vaso a mi boca para pegarle un sorbo hasta que una voz detrás de mi me detuvo.
—Flo... Florencia —esa voz, ese tono, como de víctima.
Mire a la Martina y mi amiga sólo hizo una mueca mientras rodaba los ojos.
—¿Qué queri Antonia? —soltó en seco la Marti.
Aproveche ese momento para girarme y efectivamente frente a mi se encontraba la Antonia. No hablaba con ella desde ese altercado en el carrete de hace un tiempo, aunque obviamente la veía a diario en el liceo.
Nos miró a ambos mientras jugaba con sus manos, algo me decía que estaba nerviosa.
—Yo... —se aclaró la garganta—. Quería hablar con las dos.
Le di una mirada rápida a la Martina quien estaba a mi lado, está solo me miró extrañada.
—No creo que sea el momento Antonia —le hizo una mueca—. No andamos buscando drama, mucho menos contigo.
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Me gusta un ahueonao
Romance[CHILENSIS] La Flo no soporta al Vicente, el mejor amigo de su mellizo. Y aunque no siempre fue así, ahora para ella es insoportable tenerlo cerca, mientras que para él la única manera de estar cerca de la Flo es molestándola. ¿Qué pasaría si comie...
