Florencia.
Sabía que esta huea terminaría pasando tarde o temprano y con lo imprudente que suele ser el Nicolás al no tocar las puertas, corríamos más riesgo.
Cuando lo escuché me costó reaccionar, hasta que mi cuerpo actuó y me aleje del Vicente, parándome de la cama.
El Nico tenía un gesto de confundido, como si esperara respuesta alguna, pero ninguno de los dos lograba darlas.
—¿Me van a decir que chucha acabado de ver? —habló una vez, noté en su tono de voz lo enojado que estaba.
Yo mire al Vicente en busca de ayuda, pero no sirvió mucho.
—Yo... no-no es lo que crees Nico —dije nerviosa.
¿No se te ocurrió otra excusa mejor?
Lo escuché soltar una risa amarga.
—¿Que no es lo que creo? Florencia acabo de ver como casi te comes a mi mejor amigo —hablo algo fuerte y me preocupe por que mi mamá escuchara.
Hubo unos segundos de silencio, como si estuviera pensando bien en lo que iba a decir.
—Yo... bueno si, era eso —solté de una vez.
—Pero... —se pasó una mano por la cara—. ¿Que mierda ustedes dos? ¿No se supone que se caían mal? Florencia tú ni siquiera podías verlo —me apunto.
Y esta vez no hablé, y bueno... el Vicente menos.
El aire era tenso, como si lo pudieran cortar con una tijera.
—¿Desde cuando? —interrogó fríamente—. ¿Desde cuando andan con esta hueaita?
Hubo unos segundos de silencio, pero la voz del Vicente se escuchó esta vez.
—No hace... mucho —habló algo bajo.
Mire a mi hermano quien miraba con una cara al Vicente, les puedo jurar que en cualquier momento lo matará.
—¿Es enserio Vicente? ¿Después de todas las veces que me escuchaste amenazar a los hueones que eran mis amigos con que ni siquiera pensaran en acercarse a mi hermana, tú lo haces? Porque créeme, aunque nunca te lo dije directamente, la huea también iba para vo hueon —habló molesto mientras miraba al Vicente.
—Yo... lo se hermano, siem-siempre lo tuve en la mente, pero... —se paró el Vicente mientras trataba de explicar—. Te juro Nicolás no se en que momento paso todo esto, tampoco lo hice con alguna intención o para molestarte a ti. Solo pasó y comencé a sentir cosas por la Flo.
Vi como el Nicolás se tapaba la cara con las manos mientras soltaba hueas bajo.
—¿Al menos pensaban en contarme la huea? —se sacó las dos manos de la cara y nos miro.
—Si Nico, yo-yo... te lo quería contar, no aguantaba la idea de estar mintiéndote —el Vicente comenzó a jugar con sus manos—. Pero justo pasó esto de mi mamá y me fui en otra Nicolás, pero si tenía las intenciones de hacerlo.
Vi como mi hermano se reía irónicamente.
—Es que no lo puedo creer hueon, jamás se me pasó por la cabeza —apoyo sus manos en su nuca mientras miraba hacia el techo, duro unos segundos así hasta que volvió su mirada hacia mi—. Y tú Florencia, sabias que era mi mejor amigo, no espera... es como mi hermano hueon, nos criamos juntos, los tres... ¿Nunca pensaste en eso?
Tenía que admitirlo, por más que nosotros la hayamos cagado, el Nicolás me estaba haciendo enojar.
—Obvio que pensé en eso Nicolás, no se me
olvida —solté algo alterada.
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Me gusta un ahueonao
Storie d'Amore[CHILENSIS] La Flo no soporta al Vicente, el mejor amigo de su mellizo. Y aunque no siempre fue así, ahora para ella es insoportable tenerlo cerca, mientras que para él la única manera de estar cerca de la Flo es molestándola. ¿Qué pasaría si comie...
