Florencia.
Íbamos camino a un carrete que era de un amigo de los chiquillos, así que algo incómodo íbamos los cuatro en el auto de mi papá, ya que el Nico aún nos ignoraba un poco, bueno... al Vicente ya no tanto como antes, pero a mi ni me mira el hueon.
Pero bueno, ni que me fuera a morir por eso.
Una vez que llegamos el Nicolás se fue a saludar a su amigo junto con el Vicente, mientras que nosotras nos quedamos esperando ahí.
—Creo que ahora me arrepentí de venir —hablo a mi lado la Martina.
Había un poco de gente bailando, otras conversando y entre otras hueas.
—Yo te lo dije, debimos habernos quedado viendo una película, pero la muy estupida huebio por venir —la mire mal.
Sentí su mirada en mi.
—Tu hermano me huebio para que ustedes vinieran.
—Se nota arto que me quería acá —ironicé.
—Ay hueona, si ya se le está pasando el enojo.
—¿Enserio? No me había fijado —la mire obvia.
—No seas irónica conmigo hueona, si yo ya le he dicho de todo para que se le pase, pero es duro para la huea tu hermano —se cruzó de brazos.
—Ya si ya me da lo mismo —mire hacia otro lado y vi a los chiquillos acercarse hacia nosotras.
Cuando mi mirada chocó con la del Vicente este me sonrió.
¿Porque se veía tan lindo?
—Ven —el Nico le estiró la mano a la Marti.
Sentí la mirada de mi amiga en mi.
—Después te veo —me tiro un beso y se fue junto con mi hermano.
El Vicente estaba frente a mi con una sonrisa.
—¿Estás aburrida?
Negué con la cabeza, pero me miró dudoso.
—Bueno... solo un poquito.
Vi como se acercó más hacia mi.
—Pucha oh —me rodeo los hombros con sus brazos atrayéndome a él—. Pudimos habernos quedado en la casa, comiendo completos.
Le correspondí el abrazo rodeando su cintura y levante mi cabeza para mirarlo mejor.
—Me gustaba más ese plan —hice un puchero.
Lo vi soltar una risita.
—Lo se —se acercó más a mi apoyando su cabeza sobre la mía. Estuvimos así unos segundos hasta que volvió hablar—. Mira escucha, escucha.
No había separado de él, pero si le presté atención a lo que sonaba y era Perfecta del Young Cister.
—Tu canción —lo escuché decir y no pude evitar soltar una risita.
Me aleje de él y lo mire confundida.
—¿Mi canción?
—Si po.
—¿Porqué es mi canción? —pregunté con curiosidad.
Se quedó callado unos segundos como si estuviera pensando.
—Una porque es del Cister y tú lo amas —muy cierto—. Y lo otro porque si, es tuya.
—Mmm... necesito otra justificación para saber porque es mía —lo mire divertida.
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Me gusta un ahueonao
Romance[CHILENSIS] La Flo no soporta al Vicente, el mejor amigo de su mellizo. Y aunque no siempre fue así, ahora para ella es insoportable tenerlo cerca, mientras que para él la única manera de estar cerca de la Flo es molestándola. ¿Qué pasaría si comie...
