Su encanto.

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Siempre he tenido la creencia de que cada persona tiene una esencia, un encanto, el encanto que más me atrapaba de él, además de su sonrisa, lo que más me atrapo, me marco, fueron esos dos ojos marrones.
Cada que veía sus ojos, sin necesidad de palabras, cada que él me permitía verlos, quizá no de manera consciente, pero cuando había posibilidad de verlos, los miraba, los miraba fijamente, los miraba sin contratiempos, los miraba, y el tiempo se me hacia una eternidad, una eternidad que quería pasar, un tiempo que quería perder sólo contemplando esos bellos ojos.
Cuando los veía, veía galaxias, veía lunas, veía el cielo, veía el paraíso, veía las rosas cuando florecían, veía las nubes cuando soltaban las gotas de lluvia, veía los destellos de la luz, veía dos agujeros negros llenos de luz, y de amor, veía dos profundos lagos espléndidos.
Sus ojos su encanto, mi encanto, llenos de amor, mucho amor, de sus ojos salían mariposas.
La belleza de sus ojos era inigualable, era especial, y estaban llenos de misterio, y oscuridad, tenían luz, pero a la vez su color marrón les daba oscuridad.
Era como el choque de dos cuerpos celestes, produciendo una gran explosión, llena de demolición, y produciendo de un cuerpo, a miles de pedazos, tal y como lo haces con mi corazón; de un corazón, hiciste miles de pedazos, rondando por ahí; pero tanto esos cuerpos que chocan, los pedazos se pueden juntar para formar algo aún más grande, eso pasa con mi corazón y los miles de pedazos, de tantos corazones que te he entregado para llenarlos de amor, y tantos que has destruido, seguramente ya hay miles de pedazos, millones, y siempre se unen para formar algo más grande, yo creo que ese es el motivo, de que me siento aún más atraída hacia ti, sienta más amor, mientras más me destruyes, más crece mi amor, hacia ti.
Siempre crece, y crecerá más.

Diario de mis bajas pasiones.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora