Te haré saber mis bonitos sueños contigo, para que no pierdas la noción de cuanto quiero tenerte.
Mi mente se nubla de ti, tú llenas hasta los orificios más profundos y recónditos de mi mente.
Sé que nunca lo hiciste, pero lo soñé.
Tomarme de la cintura, provocaste mil sentimientos en mi alma, no sabia si besarte o ponerme colorada, no lo sabia, el cielo estaba lleno de oscuridad y estrellas brillantes, yo tenía un nombre para cada una, pues te las regalaba para hacerte sentir lo que yo siento.
No fue el vestido que yo traía, ni el perfume que tú, fue el momento, fue la presencia, fue tú esencia, fue tu fragancia, fuiste tú.
Nada fue tan especial y auténtico como esa noche, todo fue puro, nada anormal, simples cuerpos juntos, pasando los minutos antes de que el sol se apareciera.
Sonreía mientras estaba sobre tus brazos, y como siempre, mi infaltable labial rojo no seria la excepción, yo lo traía, y decidí llenarte de besos, llenarte de huellas rojas que representarían los instantes que pasamos juntos.
Una simple fantasía, bella, al menos para mí.
Tu sonrisa me llenaba de amor, y belleza.
No me atreví en ese momento a besarte, directamente en los labios, decidí que fuera así, como era en verdad, que nunca pasaría, pero sin duda las ganas no me lo permitieron, en el último instante, cuando la noche terminaba, fue impredecible...
Yo no te bese, me besaste, en mí interior estaba sorprendida, pero estaba enamorada, no podría con tanto, así que detuve el beso, y me fui.
Después de tanta felicidad, desperté, y sin ser real, me sentí culpable, no debí permitir ese beso, pero aún quería otro, y otro, y otro, esperaba que me detuvieses, pero descubrí que esa era mi realidad, algo intrascendente, finito, algo semejante a un abrir y cerrar de ojos, te deje, nuevamente.
-La flor marchita. 🍁
-La muñeca perdida.
-Inocencia, demacrada.
-Anónimo. Eliminado.
