Labial rosa granate, con la dulzura en el contorno, fresco y dulce aliento de fresa.
Pusilánime estuvo mi alma, más el amor que me has dado, ha revivido ésta.
Mis labios marcando tus mejillas, te causan un ligero rubor, mis ojos mirando los tuyos, me causan un delicado vorágine.
Mi ser se enclaustra en tus olas, tu frescura inunda mi corazón, y un pequeño alivio llena mi interior.
El sabor del café de la noche de ayer, aún lo tengo en mi boca, aún tengo esa sensación del líquido pasando por mi garganta, evocando tu recuerdo en cuanto siento la fragancia.
De diario siento tu perfume, me atrapa como cobija en la oscuridad, y me da calor, tan agradable como tu presencia.
Me envuelven tus palabras, me llenan tus miradas, me alegra tu bonita y linda sonrisa.
Tantos minutos juntos, tantas amenas mañanas disfrutando ambos de la compañía, alejando la soledad que es una agonía.
Disfruto una a una las palabras que me brindas, diciéndome en secreto que en el fondo si me querías.
Mi labial rosa granate, lo he guardado, no lo quiero utilizar amenos que sea para darte un beso, y rozar tus dulces y coloradas mejillas con estos.
Mi mirada sobre ti, iluminando como matices el mundo, sí, somos distintos, sin embargo, nos queremos como si fuéramos el uno para el otro.
