61

104 24 14
                                        


Desperté cuando sentí algo muy familiar. Alguien me estaba apretando los pies. Chaeyoung solía hacer eso para despertarme cuando yo me quedaba dormida en su cama mientras ella cocinaba o estudiaba. Abrí los ojos de inmediato, pero en lugar de encontrarme con mi novia, la que estaba asomada por la entrada de la carpa, apretando mis pies, era Somi.

—Ya van a ser las diez, Mina —dijo más amable de lo que me hubiese esperado.

Supongo que de algún lado sacó Chaeyoung la manía de despertar a otros apretándoles los

pies.

—Gracias —respondí adormilada.

Junté toda la energía que pude, me preparé mentalmente para socializar y salí de la carpa.

Afuera ya había algo de bulla, las chicas estaban sentadas conversando, algunas incluso bebían

una cerveza.

—Ahí vienen —dijo Jihyo, mirando al grupo de cinco chicos acercarse al campamento, mientras
yo me sentaba junto a ella.

Sin duda eran chicos guapos, no lo voy a negar, pero no les serviría de nada su apariencia en esa tertulia sáfica. Ellos eran la inclusión forzada.

—¡Hola! —saludaron con entusiasmo los chicos.

—¡Hola! —respondimos con menos entusiasmo, pero sin dejar de lado la amabilidad.

—Trajimos nuestras sillas como dijeron —mencionó uno de los chicos.
—Bien, porque apenas tenemos para sentarnos nosotras —rio Jeongyeon.

Los chicos se ubicaron en sus sillas, completando un círculo alrededor de la mesa y nos presentamos todos. No les voy a mentir, no recuerdo el nombre de ninguno, así de poco me interesaba compartir con ellos, aunque suene irrespetuoso o grosero.


Nos contaron que eran de Seúl, que todos estudiaban ingeniería, eran compañeros de universidad y decidieron salir por unos días de campamento para relajarse. Todos tenían mi edad y recuerdo que uno dijo que le gustaba jugar fútbol, lo demás que dijeron para mí fue "blablablá".

—La muda es Mina —escuché decir a Nayeon, me sobresalté y dejé de disociar para encontrarme con los ojos de los chicos mirando—. Le comieron la lengua los ratones cuando...

—¡Ya! —le di un codazo a la chica que estaba a mi lado.

—Perdón, es que estabas en Saturno, Mina —se disculpó la mayor, entre risas, igual que los chicos que reían como idiotas.


Idiotas.

¿Se nota que me cayeron mal?

—Preséntate —me susurró Jihyo.

—Soy Mina, un gusto —mentí.

Sentí las miradas asquerosas de esos idiotas sobre mí, ojalá poder haberme ido a dormir a mi carpa de una vez.

—Un gusto, linda —contestó uno de ellos y después los otros comenzaron a darle empujones.

—Se te olvidó mencionar que no estás soltera —escuché la voz de Chaeyoung.

Me puse roja, lo sé, incluso antes de que las chicas comenzaran a hacer ruiditos molestos y los chicos se rieran de su amigo.

Crucé miradas con Chaeyoung, no supe que hacer, así que suspiré, desvié la vista y miré a Jihyo, que se había empezado a presentar.

Si la siguiente fue Jihyo... ¿íbamos hacia la derecha? ¿Chaeyoung ya se había presentado? ¿Ella mencionó también que estaba en una relación? ¿Lo hicieron las demás?

Malentendido 2 (Michaeng)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora