La puerta se abrió dejando paso a mi jefe quien al ver a Quino le sonrió amargamente.
-Quino –Le tendió la mano
-Andrés –Contesto el cogiéndole la mano
-Helena –Se dirigió a mí para abrazarme (creo) pero me aparte con un gesto de desaprobación como respuesta el me miro con tristeza –Pasar por favor –Se aparto de la puerta. El piso era como 4 pisos a la vez, una burrada pero estaba decorado con muy buen gusto. Nos dirigimos al salón en donde predominaba el color tierra de las paredes y crema de los muebles. – ¿Qué queréis tomar? –Nos pregunto
-Un Vodka solo para mí, por favor –Dijo Quino – ¿Y tú?
-Un vaso de agua –Conteste sin ganas, acabábamos de llegar y ya me quería ir. Suspire por lo bajo para que no lo notaran. Vi a la sirvienta irse a por los pedidos y volver en seguida.
-Galván me ha dicho que vais a ir a por mi hijo –Dijo sin mirar a ninguno en concreto –Os estoy muy agradecido –Sonrió con amargura –He oído que está en Rio –Le vi su cara de tristeza y tengo que admitir que tuve ganas de abrazarle y darle consuelo pero mi orgullo no me lo permitía. –Después de lo de Corniloft pensé que…no volvería a tener problemas con nadie –Sus ojos castaños claros me miraron, y yo desvié mi mirada verdosa. –Mi hijo hizo mal las cosas
-¿Como que las hizo mal? ¿A qué te refieres con eso? –Pregunto Quino desconcertado
-Entre los dos hicimos negocios con esos hombres pero…mi hijo es demasiado impulsivo. Siempre quiere hacer las cosas a su manera y a veces falla, como es el caso de ahora que está secuestrado sin posibilidad de encontrarlo.
-Entonces… ¿Esto también es por su culpa? No solo por ti
-No. Hemos tenido la culpa los dos –Le vi derrotado –Solo espero que no le haya pasado nada, que siga vivo –Dijo el hombre en un susurro. Escondió sus ojos bajo sus manos y sollozo. –Yo solo quiero tenerle devuelta, a mi lado
-Si no hubierais jugado a hacer negocios sucios para seguir con vuestra expansión de avaricia, esto te lo estarías ahorrado –Dije con tranquilidad pero mostrando mí enfado.
-Helena –Me regaño Quino con un manotazo en la pierna
-Déjala Quino, lleva razón –Dijo el hombre con lagrimas en los ojos –Ella sabe mejor que nadie lo que se movía por mi empresa, bueno lo que se mueve.
-Quiero que sepas que no quería ayudarte y que lo hago por obligación –Le dije
-Lo sé. Galván me lo dejo bien claro –Contesto el hombre dando un trago a su whisky con coca cola –Y es por eso que deseaba hablar contigo
-Yo no tengo nada de qué hablar
-No he sabido de ti desde hace casi tres años…cuando todo acabo no quisiste verme. Te fuiste con el –Señalo a Quino –Y no me dejaste si quiera –Hizo una breve pausa –Pedirte perdón.
-¿Para qué? Si el daño ya estaba hecho. Tus palabras la verdad, no iban a servir para nada. Los dos sabemos que de lo que ocurrió existe un antes y un después y eso no lo ibas a cambiar pidiéndome perdón, así que ¿Para que perder mi valioso tiempo contigo, con una persona que me jodio la vida?
-No todo fue tan malo –Intento defenderse –Empezaste con él, tuvisteis una historia
Reí con descaro –¿En serio me hablas de una relación? ¿Tienes idea de lo que me hicieron pasar? ¿Sabes a caso lo mal que me sentía día tras día, estar encerrada sin ver la simple luz del sol? ¿Tienes idea de eso? Quizás tu hijo si sepa de lo que estoy hablando, porque ojala y se lo hayan puesto tan mal como a mí o incluso peor –Dije entrecerrando los ojos
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Un Disparo a mi Corazon 2: Solo Tu (PAUSADA)
ActionSecuela de Un Disparo a mi Corazon. Es recomendable leer la primera parte para entender ciertas situaciones que viviaran los personajes. Después del final tan traumatico por parte de Quino y Helena ambos han tomado caminos diferentes. Sus vidas han...