************NOTA: Capitulo que contiene alto contenido de violencia*******
Narra Quino
Cuando Helena volvió del encuentro con Joyl me cabree mucho, tanto que acabamos discutiendo en el coche a gritos. Al entrar en la suit, se vistió en el baño supe que lo hizo para no seguir aumentando nuestro enfrentamiento. Según habíamos quedado, Raúl y Miriam entrarían con las entradas mientras que Helena y yo pelearíamos…temía por mi rubita. No quería que nadie la tocara ni mucho menos que le pegara pero también confiaba en ella. Era igual de competitiva que yo con lo que seguro luchaba hasta el final.
Al salir del baño casi me desmayo. La muy picara se puso un short negro que moldeaba sus glúteos mientras que unas cadenas de plata colgaban provocando que se movieran con el vaivén de sus caderas. En la parte de arriba una camiseta del mismo color con un dibujo en plateado de unos labios. ¡Dios como me puso!
—¿No pensaras salir así verdad? —Dije acercándome hasta ella
Se miró —Si —Dijo segura
Con fuerza enganche su culo alzándola. Ella enredo sus sedosas piernas en mi cadera, toqué sus muslos mientras sus manos se enganchaban en mi cuello.
—Estos pantalones no son apropiados para pelear —Dije cerca de sus labios —A no ser que quieras despistar a tu oponente
—Puede —Sonrió —Pero me encantan —Dijo contenta
Acaricio con sus uñas bien pulidas mi barba haciéndome cosquillas, repasó mis labios, mi nariz y por ultimo junto su frente con la mía sintiendo su aliento de fresa en mis labios. Su perfume Lacoste, me embriagaba llenándome las fosas nasales. Olía tan bien que quería comérmela. Nuestros labios rozándose se fundieron en un beso lento cargado de tensión, desenfreno. Comenzó a mover sus manos por mi torso desnudo tocándome el pectoral a la vez que me arañaba. Jadee sobre ella. Mis partes se estaban convulsionando. Decidí bajarla de mi cuerpo…si nos entreteníamos dándonos placer, llegaríamos tarde al pub.
—Rubita, ¿Estas lista para dar caña esta noche? —Le pregunté yendo de la mano una vez nos bajamos del coche
—Yo siempre estoy lista —Me contesto guiñándome un ojo
En la puerta del pub, Raúl y Miriam nos esperaban dándose el lote. Joodeerr, es que no se cortaban con nada. La verdad, tenía un poco de envidia sana.
—¡Hola! —Saludamos Helena y yo
—A ver os cuento —Dijo Raúl —Nosotros entraremos con la invitación, nos intentaremos situar lejos de miradas indiscretas para captar mejor los movimientos de los hombres de Rodo y así descubrir donde pueden tener a Gabriel. Mientras tanto vosotros —Nos señalo —Luchareis con dos personas, ya os dije como acababa la pelea…os aconsejo que no forcéis nada porque si luego nos toca pelear…vais a estar muy cansados y no nos conviene. Aparte de que esto solo lo hacemos para entrar ahí dentro —Señalo la puerta del pub —Una vez dentro, todo pierde importancia.
—Ok —Dije —Venga entremos y acabemos con esto de una vez
Mientras la parejita se iba a la cola, entrelace mis dedos con los de Helena y nos fuimos a donde teníamos que apuntarnos
—Buenas —Salude a un hombre que estaba sentado en la otra parte de la entrada con una mesa de metal en donde unos papeles escritos descansaban —Queríamos apuntarnos a la pelea
El hombre me miró como si me conociera de algo para luego posar sus ojos en mi chica. Cuando vi como la miraba, quise matarlo allí mismo, su lengua repaso su labio inferior. ¡Qué asco! Cuando le dije a Helena que ese pantaloncito no me gustaba era por algo ¿No? La verdad es que estaba muy buena la condenada. Con convicción y marcando territorio, agarre su culo.
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Un Disparo a mi Corazon 2: Solo Tu (PAUSADA)
ActionSecuela de Un Disparo a mi Corazon. Es recomendable leer la primera parte para entender ciertas situaciones que viviaran los personajes. Después del final tan traumatico por parte de Quino y Helena ambos han tomado caminos diferentes. Sus vidas han...