Capítulo 3 {Ayuda}

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Michelle

Miré el reloj otra vez y suspiré. Agh, aún eran las 3 de la madrugada... No podía dormir y tampoco quería hacerlo, estaba muy nerviosa con la llegada de mi primo. 2 años sin ver a Kellin es demasiado tiempo y ya ni siquiera recordaba cómo olía o cómo me abrazaba fuerte cuando estaba mal por algo. Echaba muchísimo de menos a mi primo, era la única persona en la que podía confiar plenamente, dejarme caer en sus brazos con los ojos cerrados. Volví a suspirar y miré mi móvil, en espera de ver algún mensaje de Kell pero no había nada. Di otra vuelta en la cama, me destapé y cogí el mando de la televisión. La encendí y comencé a pasar los canales. Tampoco había nada interesante que ver. La apagué de nuevo y me giré otra vez. De repente mi móvil vibró. El corazón se me aceleró desbocado y lo miré rápidamente.

—Si la dirección que me diste es correcta, estoy ahora mismo en tu puerta.

Evité soltar un grito y me levanté corriendo para abrirle. Bajé las escaleras de dos en dos y casi me caigo al llegar al piso de abajo. Llegué a la puerta y la abrí de golpe, dejando ver a un chico con unos jeans azul oscuro y una sudadera con capucha mirando al móvil que tenía en las manos. A su lado había dos maletas. Levantó la mirada y pude ver esos ojos verdes que me habían consolado tantas veces.

—¡Kellin! —Exclamé tirándome encima del pelinegro. Él rió y me correspondió el abrazo.

—Elle, cuanto tiempo sin verte. Estás más alta.

—Sí, claro, sigo con mi metro sesenta. —Reí. Kellin se quitó la capucha, dejándome ver que tenía el pelo algo más largo que la última vez que le ví. Le quedaba bien.

—No me puedo creer que ya estoy aquí... —Murmuró abrazándome más fuerte.

—Yo tampoco me lo creo, Kells, te echaba tanto de menos. —Mis ojos se llenaron de lágrimas, con Kellin aquí ya no pasaría tanto.

—Yo también te echaba de menos, pequeña, pero aquí me tienes y no me iré por un largo tiempo... —Respondió separándose un poco de mí. Asentí levemente, notando como algunas lágrimas se escapaban. Le volví a abrazar, enterrando mi rostro en su pecho. Kellin acarició mi pelo y después me soltó para limpiar el rastro que habían dejado las lágrimas en mis mejillas.

—¿Tienes hambre? —Pregunté a pesar de ya saber la respuesta.

—Sabes que siempre tengo.

—Vamos a comer entonces, tengo pizza.

—¡Sabía que mi prima favorita no me traicionaría! —Exclamó feliz haciéndome reír.

Dejé sus maletas en el salón y fui a la cocina a por la pizza que había hecho antes de dormir. La calenté en el horno un poco, ya que se había enfriado y cuando estuvo lista la llevé al salón. Kellin miraba atento a todas partes mientras jugueteaba con sus manos.

—Voilà. —Dejé la pizza en la mesa delante del sofá y me dejé caer al lado de mi primo. Él no esperó nada para coger una rebanada.

—Gracias. —Dijo con la boca llena. Reí.

—De nada.

Comenzamos a hablar de todo un poco, riéndonos de lo divertido y sintiéndonos tristes por los recuerdos juntos. Cuando acabamos la pizza puse la televisión para ver si echaban alguna película interesante y me abracé a Kellin. Busqué algo interesante, y no había nada. Bueno, eran las cuatro y media de la madrugada. ¡Netflix! Entré en Netflix y elegí una película cualquiera de las que había. La vimos en silencio, comentando algunas partes que nos interesaban y cuando llegaron las seis, subimos a mi habitación para poder arreglarme e ir al instituto. Kell se tiró en la cama deshecha, mirando hacia el techo mientras yo me cambiaba el pijama por unos jeans y una camiseta algo grande de color negro.

Saving You {Vic Fuentes}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora