Capítulo 45 {Mamá Pau}

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Michelle

Miré el reloj en mi móvil. Eran las 5:30 a. m. Según Kells, ya quedaba poco para llegar, pero teniendo en cuenta que solo habíamos dormido tres horas, era insuficiente el tiempo que pasaría en casa. Él se quedaría dormido, claro, pero yo tenía que ir a casa de Tony. Chasqueé los dedos delante de su rostro al ver que cerraba los ojos y dio un pequeño salto en el asiento.

—¿Quieres que cambiemos? —Pregunté riendo. Me miró susceptible, levantando una ceja. —Sé conducir, Andrew me enseñó. —Murmuré para convencerle.

—Está bien, pero solo porque si sigo yo tendremos un accidente. —Respondió somnoliento.

Paró el coche en medio de la vacía autopista debido a la hora que era y ambos nos bajamos para intercambiar los lugares. Nada más sentarse, reclinó el asiento y se acurrucó sobre sí mismo, negué con la cabeza sonriendo y tomé otro trago de mi Mountain Dew para asegurarme de que aguantaría despierta. Miraba a Kellin de vez en cuando; el muy vago ya estaba dormido. De cierto modo, era muy kawaii durmiendo, algunos mechones de su cabello caían sobre su rostro y se movían por culpa de su suave y ligera respiración. ¿Qué sería de mí sin ese idiota a mi lado? Solté una pequeña risa y me centré en la carretera, tenía que estar concentrada, faltaban menos de cinco kilómetros para llegar, sería una tontería distraerme ahora. Pocos minutos después ya habíamos llegado a casa y me debatí seriamente entre despertar a mi primo o dejarle durmiendo en el coche. Nah, no sería tan mala, podría pasarle algo. Metí mi maleta primero, ya que era la más pequeña y, cuando volví a por la suya, él ya estaba cogiéndola.

—¿Has dormido bien, bella? —Le saqué la lengua.

—Cállate, aún me quedan... —Miró el móvil. —cuatro para cumplir mis ocho horitas. —Bostezó cogiendo su maleta.

—Perezoso. —Me burlé.

—Y con gusto. —Replicó sin hacerme caso. —¿Tú no tienes que ir a casa de Tony? —Preguntó como si se hubiera dado cuenta ahora.

—Sep. Voy a ducharme, me visto y voy. —Cerré la puerta de casa.

—¿A qué hora vuelves?

—¡Indefinida! —Exclamé para que me oyera mientras subía las escaleras.

Cerré la puerta de mi habitación y me quité la ropa en un tiempo récord antes de meterme en la ducha. Terminé en seguida y salí enrollada en una toalla azul marino. Elegí unos vaqueros negros de tiro alto con las rodillas rotas y un crop top de tirantes gris. Por encima me puse una camisa abierta de cuadros negros y azules y procedí a peinarme. Aproveché el secador para hacer unas ondas en mi cabello y lo até en una coleta alta. Cogí mi móvil y las llaves, dirigiéndome ya a las escaleras. Salté los últimos dos escalones con una sonrisa que me impresionaba incluso a mí. Eché una mirada al sofá, adivinando que allí se encontraba mi primo y besé su mejilla antes de irme. El camino se me hizo corto, pensando en mis problemas y sentimientos. Sinceramente, no sabía que hacer con Vic, lo único que tenía claro era que, ahora que estaba con Alex, me arrepentía de manera inmensurable de todo lo que había causado. Ahora tenía claro que quería que volviera, aún que fuera imposible. Se veía desde lejos lo feliz que era con ella y sé perfectamente que jamás podría igualarla. Eran el uno para el otro, incluso yo era capaz de verlo. Toqué el timbre y esperé pacientemente a que Tony me abriera. Con la diferencia de que fue Alex quien lo hizo.

—¡Hey! Buenos días. —Saludó sonriente.

—Buenos días. —Respondí frunciendo el ceño. —¿Qué haces en casa de Tony a las nueve de la mañana? —Pregunté extrañada.

—Oh, he dormido aquí. —Rió. —Acabo de despertar e iba a su cuarto para despertarle, pero ya que has llegado... —Hizo una pausa significativa. —Os dejo solos. —Pasó a mi lado y besó mi mejilla fugazmente. ¿Cómo es que ya estaba vestida si acababa de despertarse?

Saving You {Vic Fuentes}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora